La inteligencia artificial, la automatización y la transformación tecnológica están cambiando la forma de trabajar en todo el mundo. Sin embargo, lejos de los escenarios más pesimistas sobre el futuro del empleo, la mayoría de los trabajadores argentinos mantiene una mirada positiva sobre las perspectivas de la industria en la que se desempeña.

Así lo reveló el último informe Workmonitor 2026 de Randstad, que mostró que el 60% de los empleados del país se siente optimista respecto de la evolución futura de su sector de actividad.

El dato refleja que, pese a la incertidumbre que generan los cambios tecnológicos y las nuevas exigencias del mercado laboral, una parte importante de los trabajadores continúa confiando tanto en las oportunidades de crecimiento de su industria como en la capacidad de adaptación de las organizaciones.

Los sectores con mejores perspectivas

El estudio identificó diferencias significativas entre las distintas actividades económicas.

Los trabajadores de Energía y Minería fueron los que manifestaron mayores niveles de optimismo, con un 88% de respuestas positivas. Detrás se ubicaron los empleados de Logística y Transporte (73%), Consumo Masivo (73%) y Agro (70%), todos por encima del promedio nacional.

En contraste, los niveles más bajos de confianza se registraron en Hotelería y Turismo (55%), Servicios Profesionales (48%), Gobierno y Sector Público (46%) y Defensa (43%).

De acuerdo con Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina, Chile, México y Uruguay, los resultados muestran que los trabajadores mantienen una visión positiva sobre la evolución de sus industrias incluso en un contexto atravesado por cambios acelerados.

“Más allá del contexto macroeconómico, los trabajadores mantienen en general una mirada positiva sobre la evolución futura de las industrias en las que se desempeñan”, sostuvo la ejecutiva.

El desafío de adaptarse a los cambios tecnológicos

Uno de los aspectos centrales del informe fue la percepción de los trabajadores sobre la capacidad de adaptación de las empresas frente a las transformaciones que atraviesan sus sectores.

En ese sentido, el 49% de los argentinos afirmó confiar en que su empleador está respondiendo adecuadamente a los cambios que vive la industria en la que opera.

Sin embargo, cuando se consultó sobre la preparación tecnológica de los distintos sectores, los resultados mostraron una visión más moderada. Solo el 39% de los trabajadores consideró que la industria en la que trabaja está mejor preparada que otras para afrontar los desafíos vinculados con la transformación tecnológica.

Según Ávila, aunque la digitalización y la inteligencia artificial generan incertidumbre, continúa predominando la confianza en las capacidades individuales y en la adaptación de las organizaciones frente a los nuevos escenarios productivos.

La importancia de los líderes

El relevamiento también analizó la relación entre trabajadores y líderes, una variable que adquiere cada vez mayor relevancia dentro de la experiencia laboral.

El 65% de los argentinos aseguró tener una buena relación con su jefe directo, mientras que el 62% manifestó confiar en que vela por sus intereses.

Además, seis de cada diez trabajadores afirmaron confiar en sus superiores para impulsar su crecimiento profesional y acompañar el desarrollo de sus carreras.

Para los especialistas, estos resultados reflejan una tendencia creciente: los trabajadores valoran cada vez más a los líderes capaces de generar confianza, acompañar procesos de formación y facilitar la adaptación a los cambios que impone el mercado laboral actual.

Cómo se ubica Argentina en la región

Al comparar los resultados con otros países de América Latina, México encabezó el ranking con un 71% de trabajadores optimistas respecto de las perspectivas de su industria.

Chile se ubicó en segundo lugar con el 65%, seguido por Argentina con el 60%. Uruguay cerró la lista con un 58%.