Walter Bento.

La fiscal María Gloria André será quien ponga punto de partida a los alegatos del maratónico juicio federal que tiene como principal imputado al ex juez Walter Bento, acusado de haber liderado una banda que se dedicaba al cobro de coimas a cambio de beneficios judiciales. Será este viernes a la nueve de la mañana, en la primera de numerosas jornadas de un debate que, se estima, tendrá sentencia cerca de fin de año.

André no va a hacer la única representante del Ministerio Público en exponer para enumerar y describir los hechos por los cuales Bento y 32 personas más llegaron a juicio. Además, el fiscal Dante Vega (instructor de la causa) y Diego Velasco, titular de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), serán parte del equipo de acusadores.

El caso, que se conoció formalmente cuando Walter Bento fue imputado en los primeros meses de 2021, llegó a juicio oral y público el 26 de julio de 2023, apenas semanas después de que fuera suspendido por el Consejo de la Magistratura.

El 8 de noviembre de ese año, y a través de un Jury de Enjuiciamiento, Bento fue finalmente destituido. Desde ese día está detenido y alojado en el complejo penitenciario federal de Cacheuta, con algunas salidas esporádicas autorizadas por el tribunal oral que lo está juzgando para que pueda asistir a uno de sus hijos que está discapacitado.

Además, del ex magistrado, existen cargos contra abogados, contrabandistas, narcotraficantes y ex policías. También el resto de su familia (su esposa y dos de sus hijos) forman parte del listado de personas sentadas en el banquillo de los acusados.

Para los investigadores, la mayoría formaba parte de una asociación ilícita cuyo jefe era Bento y en la que varios abogados hacían las veces de facilitadores. A ellos, se agregaba una suerte de lobista o valijero llamado Diego Aliaga, un ex despachante de aduanas secuestrado y asesinado en julio de 2020.

La trama es similar a la que se replicó en otras jurisdicciones de la Justicia federal, con jueces acusados e incluso condenados por casos parecidos.

Desde 2021 a la fecha, se convirtió en la causa más caliente de la historia de Mendoza. Bento, que además tenía el control del juzgado electoral en Mendoza, era uno de los hombres poderosos del edificio ubicado en Pedro Molina y Avenida España, donde funcionan los Tribunales Federales.

Su primer abogado fue el actual ministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona, cuya relación se fue diluyendo hasta que terminar el vínculo antes del inicio del juicio. Allí apareció otro peso pesado, Mariano Fragueiro Frías, también con conocimiento profundo de los pasillos de la Justicia federal, aunque eso, hasta el momento, no le haya servido para interferir en el devenir del debate.

Llevar a Bento a juicio no fue fácil. Determinar la conformación del Tribunal Oral 2 llevó tiempo entre recusaciones e inhibiciones de los jueces que en suerte iban tocando. Hasta que, finalmente, fueron Gretel Diamante, Eliana Ratta y María Carolina Pereyra las magistradas que le dieron forma.

Después de casi dos años y el desfile de más de 300 testigos, este viernes el caso entrará en la recta final, aunque restarán varios meses para que se conozca la sentencia.