Numerosas escuelas estatales de la provincia tienen contratado un servicio de ambulancia privado, ya que si a algún docente o estudiante le ocurre algo estando en clase, tienen que llamar al Servicio Coordinado de Emergencia (SEC) y, según los maestros, suelen llegar con demoras.

Desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) Educación advirtieron que este año reclamarán con insistencia que la Dirección General de Escuelas pague lo que se denomina “área protegida”.

“La semana pasada tuvimos reunión de padres, y la maestra nos pidió que habláramos con los chicos para que no corran en los recreos, porque si les pasa algo, sólo pueden llamar tres veces al año a la ambulancia, ya que la DGE no paga el servicio”, contó Analía Giménez, mamá de un pequeño de 8 años que asiste a una escuela céntrica.

Esta madre agregó que la docente les dijo que la directora del establecimiento había decidido que solamente llamarían a la ambulancia si el estudiante presentaba algún caso de gravedad, porque una vez que sobrepasan el cupo de las tres asistencias, tienen que abonar 600 pesos por el servicio.

Por su lado, Andrés Cazabán, jefe de gabinete de la Dirección General de Escuelas (DGE), explicó que todos los establecimientos escolares pueden llamar las veces que sea al SEC y que no se abona ningún servicio privado, ya que el Estado cuenta con el Servicio Coordinado. “Sabemos que las cooperadoras de padres de algunas escuelas pagan el servicio privado, pero los directivos saben perfectamente que pueden llamar al SEC las veces que quieran”, dijo el funcionario.

 

Para Gabriela Blas, titular de ATE Educación, no corresponde que los padres tengan que cooperar para que los establecimientos estatales cuenten con un servicio de ambulancia privada. “La seguridad de alumnos y docentes debe ser responsabilidad de la DGE. Desde el año pasado venimos reclamando al Gobierno para lo que se denomina área protegida, porque sabemos por los delegados gremiales de Salud que el SEC no da abasto y, ante una emergencia en una escuela, deben priorizar entre un accidentado grave en la calle o un infartado”, dijo la gremialista.

“En la escuela de mi hijo abonamos 10 pesos de cooperadora y otro tanto para pagar el servicio de emergencia. No es mucho y preferimos pagarlo antes que tener que esperar una hora o más para que vengan a atender a un niño que está descompuesto”, contó Eliana Lorenzo, quien manda a su hija a un establecimiento cercano a la plaza Independencia.

Según Cazabán, la DGE no ha recibido en ningún momento reclamos de docentes ni padres por demoras del SEC y se mantuvo firme en su posición de que es el servicio al que tienen que llamar, porque es el que le pertenece al Estado.

Asimismo, un enfermero del Servicio Coordinado aclaró que asisten a las escuelas cuando se presenta un código rojo o amarillo, es decir, cuando un estudiante o docente sufre una fractura, convulsiones o pérdida de conocimiento. Y especificó que 90 por ciento de los casos que se presentan en las instituciones educativas se denominan código verde y que para atender estos casos necesitarían contar con siete móviles más. En total, en toda la provincia tienen 21 ambulancias, de las que sólo funcionan 15, por falta de médicos.