El Gobierno y el Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE) volvieron a medir fuerzas este lunes, en el inicio del paro de 72 horas convocado por el gremio docente como respuesta al otorgamiento del aumento salarial por decreto.

El sindicato vinculado al kirchnerismo reclama la reapertura de las negociaciones y que no se le descuenten los días a los maestros que no asistieron a clases por adherirse a la masiva huelga que se realizó hace dos semanas. Pero el Ejecutivo, por ahora, se mantiene firme en su postura de aplicar las deducciones.

Si bien las escuelas han abierto sus puertas con presencia de directivos, el nivel de ausentismo de alumnos y docentes en establecimientos públicos y privados es alto.

Desde el SUTE estiman que la adhesión a la medida de fuerza ronda el 75% en la Primaria y Secundario. Es un porcentaje menor respecto al paro realizado hace dos semanas, aunque fuentes gremiales confían en que el acatamiento será superior el miércoles, cuando se realizará una movilización hasta Casa de Gobierno.

Desde la DGE, por su parte, informaron que recién cerca del mediodía estarán en condiciones de brindar información sobre la presencialidad.

Recorrida por las escuelas

En la Escuela Normal Tomás Godoy Cruz, su directora, Lorena Tornaufi ubicó el acatamiento en un 70%. “De 20 docentes, 14 están ausentes”, indicó.

“En la mañana tenemos 650 alumnos y se han hecho presentes 50. Las familias están entendiendo la situación del docente, pero sí hubo padres que se mostraron molestos por la interrupción de sus tareas cotidianas. Las puertas están abiertas para recibir a todos los alumnos. En esta oportunidad, a diferencia del paro de hace dos semanas, vinieron un poco más de estudiantes”, completó la directora. 

Frente a la Escuela San Luis Gonzaga, una madre explicó que llevó a su hijo adolescente a clases pese al paro porque “estaba jugado con las faltas” y como no tiene profesores, le dijeron que podía retirarlo luego de firmar el presente. “Estoy de acuerdo con los docentes, coincido con la medida que tomaron”, reconoció la mujer. En este establecimiento un 50% de los docentes se ausentaron. 

Sandra Grifol, directora del colegio Patricias Mendocinas, sostuvo: “De 19 docentes, hay 2 que no se han adherido. De 400 alumnos que tiene el establecimiento se han presentado 15 de segundo, quinto y sexto grado y el equipo de directivos está completo. El viernes ya sabíamos quiénes se sumaban al paro y vemos un panorama similar para martes y miércoles”.

En el jardín de infantes Merceditas de San Martín, en Ciudad, los directivos informaron que el acatamiento al paro es alto. “No se ha presentado ningún docente y solamente trajeron a una niña, los papás han sido avisados en tiempo y forma”, detalló Mariela, su directora, quien además aseguró que “el servicio educativo está garantizado”.

Cruces

Frente al reclamo, desde el Gobierno sostienen que han hecho un “gran esfuerzo” para presentarles a los sindicatos una oferta “superadora”, con un ajuste del 44% en promedio y una revisión permanente conforme a la situación macroeconómica del país, la misma que llevó a reabrir la discusión en julio.

A su vez, José Thomas, titular de la Dirección General de Escuelas (DGE) pidió que los chicos vayan a clases y criticó duramente al SUTE por tomar esta medida de fuerza: “Tienen profundo desprecio por la presencialidad como lo demostraron durante toda la pandemia. Y seguramente en Mendoza tienen un mandato político de crisis. No volvamos a que los días de clase den lo mismo”.

Además, comparó al gremio con la situación sindical de la provincia de Buenos Aires. “No traigamos el modelo de (Roberto) Baradel, que desde que asumió en Suteba dejó 180 días sin clases a los chicos más vulnerables”, declaró.

“Responde a un mandato político de La Cámpora, de su relación con Cristina (Fernández de Kirchner), para generar tensión social en Mendoza”, dijo sobre la medida de fuerza Víctor Ibañez, ministro de Gobierno, Trabajo y Justicia.