El auto Chevrolet Corsa que fue retirado de una playa de secuestros con documentación falsa y luego protagonizó un impactante choque en el Acceso Sur, ya regresó a su verdadero dueño heredero, Facundo López. Sin embargo, denunció que regresó en condición de “chatarra“, destruido y con algunas partes que no eran las originales al momento del secuestro.

El propietario señaló que después de algunas idas y vueltas, la jueza le permitió recuperar el auto, pero lo emplazó a presentar la declaratoria de heredero en 30 días.

Sin embargo, el auto no es el que tenía. “El auto está hecho una chatarra“, confesó López. Enumeró: “Se ha ido la trompa para atrás, se doblaron los largueros. Las gomas están reventadas. No son las ruedas originales de fábrica que tenía. Los cañones de aire acondicionado están rotos. Saltaron los dos airbags y por ende la computadora se ha desactivado. El tablero se ha destruido en la parte de los relojes. El tren delantero no sirve más, se dobló todo”.

El dato más significativo es que, a lo largo de casi un año en que estuvo en posesión de las personas que falsearon la documentación y lo retiraron de la playa, el vehículo fue muy usado. Fue secuestrado con 49 mil kilómetros y ahora tiene 100 kilómetros.

Como los presuntos delincuentes lo estaban usando, le hicieron una serie de modificaciones. Además de las ruedas que cambiaron, el dueño contó: “Tenía un toquecito en una puerta que se ve que lo han arreglado“. También la distribución, le las luces del interior y hasta pagaron las patentes. Estaban al día.

Así estaba el auto en 2021, antes del secuestro:

Lo más curioso es que también tenía seguro vigente, porque los presuntos delincuentes lo aseguraron dos veces con dos promotores distintos, una vez en 2025 y otra en 2026. Ambas tenían como titular a su madre, pero las pagaban ellos. La documentación de estas pólizas quedó en el parasol al momento del choque. López las tiene ahora en su poder.

Estas personas también quedaron implicados en el caso. De hecho, porque para retirar un vehículo es necesario presentar la póliza, por lo que el promotor también fue crucial en el ilícito, aún resultase una víctima de estafa.

El auto no lo voy a tocar hasta que salte todo lo que tenga que saltar. No voy a poner un peso de mi bolsillo. El auto está tirado en la cochera. Hasta que no haga la declaratoria de heredero estoy en calidad de depositario del auto. No se va a mover de acá“, contó el dueño.

Tampoco podrán sacarlo con facilidad, teniendo en cuenta que lo tuvo que meter con un elevador al garage.

La cronología de los hechos

El vehículo fue secuestrado en 2022 y dos días después falleció la titular del vehículo y madre de Facundo López. Los dueños tenían que tramitar la sucesión para poder retirarlo, pero el trámite no inició.

López es colectivero y, según contó a El Sol, cuando pasaba manejando por el frente de la playa de secuestros lo podía ver. Pero un día de 2025 no lo vio más. Ese año fue retirado por una persona que usó documentación falsa.

Este año, cuando le tocó renovar la licencia, fue a la Dirección de Tránsito y Transporte a preguntar por el auto y le dijeron que había sido “rematado“. El video de esa conversación fue captado en cámara.

Luego fue a Legales en la Municipalidad, donde finalmente le reconocieron que hubo un retiro de la playa con la firma de Pablo Núñez, quien gozaba de un supuesto poder firmado por la madre difunta y una escribana. Él compartió el certificado de defunción y alertó a las autoridades de la estafa. Este trámite, casualmente, fue el 29 de julio pasado.

El 30 de julio la persona que conducía el auto, Lucas Germán Segura, protagonizó un violento accidente de tránsito con un Volkswagen Polo. Fue en el Acceso Sur en el tramo comprendido entre Lamadrid y Alsina. La policía intervino y le realizó un dosaje de alcoholemia, que arrojó como resultado 2,15 gramos de alcohol por litro de sangre.

Esa persona que había sido identificada en un primer momento como Pablo Núñez, fue demorada esa noche. Posteriormente se supo que el sujeto detenido (Segura) no era quien decía ser, sino que al verdadero Pablo Núñez le había robado la identidad. “Trucharon” su licencia poniendo otra foto.

El verdadero Pablo Núñez es oriundo de San Martín y tuvo que presentarse de manera espontánea en la Fiscalía porque ya había sido demorado en un retén de tránsito, puesto que había una orden de captura sobre él. Declaró que se enteró que le habían robado la identidad porque también con su nombre habían alquilado un auto en un car rental. Segura está en libertad bajo fianza.

En paralelo, Facundo López se enteró del choque por los medios a un día de hacer el trámite donde le contaron que el auto había sido retirado. El poder firmado a Núñez llevaba la firma de una escribana, la cual también era apócrifa.

Esta segunda cuestión desató otro foco de conflicto porque la profesional también debió a acudir a la Justicia para excusarse denunciando que le habían “truchado” su firma y QR.

Antes, el Colegio Notarial de Mendoza, que nuclea a los escribanos matriculados de la provincia, inició una investigación que concluyó en la falsedad de la firma. Según notaron, la firma sí le correspondía pero la habían copiado de otro instrumento notarial, específicamente una declaración jurada sobre el extravío de la documentación de una moto. Estaba ubicada en un lugar del documento donde no suelen incluirse esas firmas.

Casi dos meses después del choque, ahora Facundo tiene en su poder el auto, o lo que queda de él. “Es una chatarra el auto. Me han devuelto una chatarra”, confesó.

El titular contó que en breve va a iniciar una demanda por daños y perjuicios en el fuero Civil, contra la Municipalidad y “todos los responsables”.