A fines de 2024, el Gobierno de Mendoza disolvió por ley el Ente Provincial de Aguas y Saneamientos de Mendoza, el ente de control de las empresas prestadoras del servicio en la provincia. Pero faltaba un paso: confirmar el destino de los empleados del organismo autárquico que fue absorbido por el Departamento General de Irrigación.

En un comunicado oficial donde remarcaron que la medida apunta a la “simplificación del Estado“, el Gobierno explicó que de los 58 trabajadores que formaban parte del ente, sólo 28 continuarán sus funciones en distintas reparticiones. Fueron reubicados en Irrigación, Aysam y la Administración Central.

Los restantes 30 finalizaron sus funciones y serán indemnizados según la ley, anticiparon.

La Provincia explicó que “el sostenimiento administrativo de las funciones reasignadas, no requerirán fondos del presupuesto provincial, generando un ahorro cercano a los 1.000 millones de pesos al año“.

En la Provincia, consideran que “junto a la eficiencia en la gestión de los recursos públicos, la modificación del Marco Regulatorio de Agua y Saneamiento apunta a mejorar los controles en la prestación de este servicio de forma uniforme en toda la Provincia, no sólo en la empresa AySAM, sino también en la operación a cargo de los Prestadores de Gestión Comunitaria, que sirven al 30% de los habitantes de nuestra Provincia“.

Estas nuevas funciones regirán a partir del sábado 1 de marzo del corriente año.