En medio de la ola de calor que atraviesa Mendoza, 30% de la matrícula de estudiantes de Primaria y Secundaria, de un total de 420.000 chicos de toda la provincia, volvió a clases este jueves. Se trata de alumnos con trayectorias débiles y con espacios curriculares pendientes de aprobación, sumado quienes acuden a escuelas, albergues y de frontera.
En este contexto, una de las críticas de los padres y docentes se centró en las altas temperaturas dentro de las aulas en un febrero que inició sofocante. Teniendo en cuenta que el inicio de clases se produjo, históricamente, en marzo, después de la Fiesta Nacional de la Vendimia.
Graciela Orelogio, subsecretaria de Educación de la Dirección General de Escuelas, detalló en diálogo con LVDiez, que, hasta el 27 de febrero, fecha de inicio de clases de todo el sistema, quienes no lograron aprobar en diciembre, “deberán reforzar los aprendizajes prioritarios básicos para comenzar el año” y, en caso de la Secundaria, “tendrán que aprobar el área curricular con un trabajo práctico o proyecto, a criterio de los profesores”.
Ola de calor
El regreso de los estudiantes se produjo en medio de una alerta naranja y roja del Servicio Meteorológico Nacional por temperaturas extremas y una máxima pronosticada para el viernes de 39 grados centígrados.
Cecilia Martín, directora financiero contable de la Dirección General de Escuelas, detalló que están realizando una compra de ventiladores a través del catálogo de oferta permanente “por la suma de 3.5 millones de pesos. En esta oportunidad se estará comprando 150 unidades”.
Y aclaró: “Más allá de que no son muchas las unidades compradas, estamos adquiriendo el máximo de stock disponible que hay en este momento. Pero esto se renueva automáticamente, es decir, se pueden comprar 150, y se puede volver a comprar –si conseguimos la autorización– mañana mismo otra tanda”.
Las críticas
En medio de un año electoral y con Omar de Marchi en carrera, el PRO realizó un relevamiento entre docentes para conocer en qué condiciones iniciaba el ciclo lectivo 2023 y una de las respuestas más recurrentes fue la queja por el calor y la falta de ventiladores. Sin embargo, desde la DGE aclararon que no recibieron reclamos o pedidos por ventiladores.
En la consulta que se realizó en forma anónima por un formulario web, los educadores expresaron su malestar por el calor impresionante y la falta de ventiladores, e, incluso, de agua, en algunas escuelas.
Para Carina Sedano, titular del Sindicato Unido de Trabajadores de la Eduación (SUTE), la problemática no solo se da por “el calor”. “Son escuelas sin celadores y familias que están en la cosecha”, dijo.
El sindicato lanzó el miércoles una convocatoria para que sus delegados puedan revelar datos de las condiciones de los establecimientos escolares y así poder reclamar fallas edilicias.
