La disputa por la presidencia del PRO Mendoza entre la vicegobernadora, Hebe Casado y el demarchismo, representado por el senador provincial Gabriel Pradines, ha pasado a un segundo plano. Ahora el foco de la campaña está en la pelea judicial producto a la decisión del interventor nacional, Darío Nieto, de remover la Junta Electoral partidaria. Las elecciones estaban pactadas para el 2 de junio pero se pasaron para el 30 del mismo mes.  

En medio de ese clima espeso, el juez electoral subrogante Pablo Quirós, convocó para el 3 de junio a una audiencia presencial para determinar los pasos a seguir y acelerar el proceso electoral. Están convocados Nieto y los apoderados de la Lista Amarilla (Casado) y de Propuesta Federal (Pradines), más el veedor nacional del PRO, Santiago Alberdi.

En Mendoza, el PRO se encuentra intervenido desde a mediados del año pasado, cuando se desató la feroz interna entre los dirigentes que están dentro de Cambia Mendoza y el grupo de Omar De Machi. Este último decidió abandonar el oficialismo para lanzarse como candidato a gobernador por La Unión Mendocina.  

Luego de una serie de reclamos de Pradines por acciones “pocos transparentes” y que no “respetaban la carta orgánica del partido” por parte de la ex presidente de la Junta Electoral, Nuria Olivera, la mesa nacional del PRO tomó cartas en el asunto.

La decisión del órgano interventor fue remover a toda la junta y cambiar la fecha de los comicios. Esto no cayó para nada bien en el grupo de Casado, que acudió a la Justicia.

Con este panorama judicial, en el demarchismo aseguran “estar tranquilos porque tanto el partido a nivel nacional como la misma Justicia nos han dado la razón”. Mientras que del lado de la vicegobernadora remarcaron “que los fallos que no se entienden y que sus reclamos son teniendo la carta orgánica del partido en la mano. No nos vamos a dejar amedrentar”.

Previo a la orden remover a todos los miembros de la junta, Casado contaba con mayoría en la misma. Ahora, con la decisión de Nieto, el órgano encargado de controlar el proceso electoral tendrá más dirigentes afines a De Marchi.

A falta del anuncio oficial, la presidencia de la junta y dos miembros serán del grupo de exintendente de Luján. Los nombres que se bajaran son Eros D’Amore como presidente, Alicia Caretta, Gisella Talquenca (responden al demarchismo), Nicolás Albano y Joaquín Faliti (vinculados a Casado).

El futuro

A falta de un mes de los comicios, el resultado de las elecciones del PRO en Mendoza puede generar grandes repercusiones dentro del mapa político provincial. En el círculo rojo de la política mendocina se analiza que tendrá más relevancia quien termine en segundo lugar que el ganador de la interna.

Esto se debe una declaración realizada por Pradines en el que afirmó “si ganamos, el PRO se va de Cambia Mendoza”. Muchos se preguntan, en caso de que esa situación suceda, cuál será el futuro político de Hebe Casado, ya que es la actual vicegobernadora del frente oficialista.

Antes estas especulaciones, la compañera de fórmula de Alfredo Cornejo remarcó: “Si perdemos, no nos vamos a ir del PRO. No le vamos a dar ese gusto. Es algo que siempre intentaron hacer y hasta ahora no han podido. Pero también va a estar supeditado a lo que pase con la mesa nacional”.

En cambio, si el demarchismo queda en segundo lugar, manifestaron que todo seguirá igual. “Ya estamos afuera de Cambia Mendoza. El problema lo tienen ellos si pierden”.

De todas maneras, ya se analiza un plan B: “Por el momento vamos a seguir dentro del PRO. Pero tenemos otros proyectos como la constitución de La Unión Mendocina como partido político”, adelantaron.

En caso de que algún sector decida “abandonar el barco” del PRO, las respuestas de ambos lados fueron las esperables.

Si pierden y se quieren ir, tienen las puertas abiertas. Nos da lo mismo. No están respetando el mandato que pidió Mauricio Macri sobre terminar con la interna  y que nos dediquemos solamente a competir. El que gana gestiona, el que pierde acompaña”, remarcó un legislador del PRO que forma parte de LAUM.

Mientras que desde el entorno de Casado enfatizaron que “si ganamos vamos a reconstruir y ordenar el partido a partir de los valores que tiene, respetando nuestra carta orgánica. Si ellos se quieren ir, que se vayan. Lo único que han hecho es daño y generar un clima de militancia tóxica”.

El PRO en Mendoza cuenta con cerca de 18.000 afiliados y para el 30 de junio se espera que vote cerca del 30% del padrón. Los distritos que más empadronados cuentan son Luján de Cuyo, Guaymallén y San Martín.

Estamos tranquilos con la elección, los números nos dan muy bien. Es imposible que reviertan la diferencia de Luján y Guaymallén”, deslizó un funcionario demarchista.

Desde el grupo de la vicegobernadora son conscientes de que en Luján, Padrines contará con una buena base de votos porque “gran parte de los empleados municipales están afiliados, muchos de ellos sin saberlos”. Pero están confiados en que el resto de los departamentos están en condiciones de pelearle “mano a mano, principalmente en Guaymallén“.