Por unanimidad, la Cámara de Senadores decidió aprobar el proyecto que establece la puesta en marcha del plan de viviendas que anunció Celso Jaque durante la asamblea legislativa del 1 de mayo. Ratificando la sanción de Diputados, el proyecto no tuvo que afrontar mayores dificultades para pasar el filtro legislativo. Pese a esto, los legisladores quieren sancionar una norma paralela que aclare algunos puntos que creen son confusos de la nueva ley.

EL PROYECTO. La iniciativa –que fue anunciada con todos los honores por el propio gobernador en la apertura del período ordinario de sesiones legislativas– obtuvo el apoyo de todos los bloques a pesar de las dudas acerca de la concreción final de la misma. De esta forma, quedó establecido por ley que aquellas personas que tengan un ingreso de entre 2.400 y 3.900 pesos podrán acceder a un préstamo hipotecario en el cual el Estado se hará cargo de siete por ciento de la tasa de interés fijada por las entidades bancarias. Asimismo, quienes tengan un ingreso de entre 3.900 y 6.800 pesos obtendrán un subsidio en la tasa de 4,5 por ciento. El proyecto también establece la posibilidad de comprar viviendas, que no superen los 18 meses de construcción.

LO QUE SIGUE.
Tras la aprobación de esta medida, falta lo que para algunos es lo más importante: las cartas de entendimiento con los bancos que quieran adherir a la norma. Si bien desde el Gobierno afirman que los contactos con las entidades bancarias ya han comenzado, oficialmente aún no se conoce cuáles finalmente participarán. En un primer momento, las entidades mencionadas fueron los bancos Nación, San Juan, Supervielle, Macro e Hipotecario. Ahora, ya aprobada la ley, habrá que ver cuáles realmente están dispuestos a participar.

POCO CLARO
. A pesar de no haber introducido ninguna modificación al proyecto, para algunos senadores, como Guillermo Amstutz y Ricardo Bermejillo, pertenecientes al PJ Concertador, varios puntos de la ley no están del todo claro. Para ello proponen sancionar una ley paralela que deje clara la situación respecto del artículo 23, que establece la vigencia del plan de viviendas y establece de tres años, refiriéndose al ingreso de los interesados en el mismo y no a la duración del subsidio de la tasa de los préstamos contraídos, que durará por el tiempo que el adjudicatario fije con la entidad bancaria. En segundo lugar, quieren incluir la expresa condición de que los créditos contraídos serán en pesos.

EL PLAZO. Con el guiño legislativo por parte de ambas cámaras, quedó allanado el camino para que Jaque cumpla con el compromiso asumido en mayo, el de implementar la primera parte del plan de viviendas para la clase media en junio. Sólo basta que el Gobierno se reúna con los bancos, que acuerden finalmente la tasa de interés que se fijará, que seleccionen a las firmas constructoras que presentarán proyectos y que abran la inscripción de interesados.