Guillermo Carmona y Guillermo Elizalde.

Antes de que las negociaciones se frenaran, en el peronismo mendocino había dos fórmulas para la gobernación en danza, que iría a internas con el dueto del kirchnerismo conformada por Omar Parisi y Lucas Ilardo.

Una de ellas tenía un componente del sector de los intendentes y un referente del kirchnerismo no cristinista de la Nación. Es la fórmula compuesta por Guillermo Carmona y Liliana Paponet.

Carmona es actual secretario para las Islas Malvinas y el Atlántico Sur, cargo al que accedió porque se encuentra encolumnado detrás de dos ministros, Agustín Rossi y Jorge Taiana.

Por su parte, Paponet es actual diputada nacional y una figura que está dentro del círculo de los hermanos Félix, que conducen San Rafael.

La otra apuesta tiene dos componentes con línea directa en la Nación, una mínima variación de la anterior. Está integrada por Guillermo Elizalde y Fernanda Lacoste.

Elizalde es el actual delegado del Enacom en Mendoza, el Ente Nacional de Comunicaciones e integrante de Agenda Mendoza. Es, quizás, el único referente del albertismo en la provincia. Y, por su parte, Lacoste está vinculada al sector de Carmona y en la actualidad es secretaria de Gobierno en la municipalidad de Maipú.

Las chances de una y otra fórmula son dispares. Es que con la decisión del presidente Alberto Fernández de no ir por la reelección, deja en desventaja a Elizalde. Por otro lado, Agustín Rossi es uno de los nombres que ya suena en el kirchnerismo como potencial candidato.

Mientras Carmona y Elizalde si bien se encuentran en el kirchnerismo, no son cristinistas, la aparición de Paponet ya revela un detalle importante. Se observa que ya los Félix comienzan a jugar de manera más decisiva, sobre todo por la conformación de las listas para la Legislatura.

Lo que se discutirá, a partir de las 19, serán los lugares en un escenario legislativo que, a priori, no será el mismo que en los últimos cuatro años, por la irrupción de un nuevo frente opositor, La Unión Mendocina, y los armados que se están dando. Los nombres todavía no están, porque lo primero a discutir y acordar es el orden.

Esto exige más negociación interna en el peronismo, puesto que los lugares serán, probablemente, menos que en las últimas legislativas, donde no había un escenario de tercios como el que se configura.

Pero distintas fuentes en el peronismo describen que la situación es de cierto “quilombo”, principalmente, por la diáspora. Varios sectores del peronismo, por distintas bocas, están recibiendo las invitaciones a sumarse al nuevo espectro de Omar De Marchi.