Se acercan las fiestas de fin de año y los característicos eventos sociales. Para estar vestidas y arregladas acorde a la situación, las mujeres deben disponer de una suma promedio de 4 mil pesos. Por su parte, los hombres pueden llegar a gastar entre 600 y 7 mil pesos, aunque el alquiler de trajes también puede ser una opción.
A la hora de elegir la prenda, los valores pueden ser muy diversos. Por ejemplo, un vestido corto puede ir desde los 250 pesos hasta los 5.400 pesos, mientras que uno largo tiene un precio inicial de 1.500 pesos y puede alcanzar los 7.700 pesos.
El costo de la prenda va a depender de la tela, la confección, las terminaciones o si se trata de un vestido realizado por un diseñador. Por supuesto, cada uno de estos detalles influirá en el resultado del “look” final.
Inclusive, un factor importante en el costo está dado por el aporte artesanal, ya que el precio del vestido “puede subir más cuando tiene mucho trabajo realizado a mano”, manifestó el diseñador Raúl Saldeña, en referencia, por ejemplo, a los bordados.
Además, se debe tener en cuenta que alcanzar la imagen deseada también requiere de un peinado especial, que pude costar “65 pesos si se trata de uno casual, y 100 pesos si ya es algo más elaborado”, precisó el estilista Jesús López.
Otro detalle importante suele ser el calzado, en especial a la hora de acompañar un vestido corto. El valor de un par de zapatos de fiesta ronda los 350 pesos, aunque hay piezas que superan los 1.200 pesos.
Y, por supuesto, no se puede dejar de lado el maquillaje. En los últimos años se ha registrado un incremento de las mujeres que eligen contratar un profesional, lo que cuesta “entre 120 pesos y 200 pesos, dependiendo si se le coloca pestañas postizas”, precisó López. El valor puede aumentar si la clienta se quiere realizar algún tipo de tratamiento sobre la piel.
Así, si se suma la ropa, el maquillaje, el calzado y el peinado, se debe disponer en promedio 4 mil pesos.
Dónde comprar
En cuanto a la vestimenta femenina, existe una amplia gama de comercios, algunos de los cuales venden prendas realizadas por profesionales. No obstante, también se puede elegir ir directamente a un diseñador, opción que no es necesariamente la más cara.
La mujer que elige esta última opción lo hace porque encuentra “el asesoramiento del profesional, que va a tratar de resolver su imagen, para que el vestido sea estéticamente adecuado a ella”, remarcó el diseñador Raúl Saldeña.
Asimismo, el profesional se encargó de aclarar que ese compromiso con el resultado se basa en que “el cartel de uno va con la prenda”, por lo que muchas veces su trabajo no se limita sólo a la confección de vestido.
“A veces llaman o se acercan al atelier para que uno vea los zapatos o para consultar sobre los accesorios que utilizarán la noche del evento”, explicó Saldeña.
Sin embargo, el acompañamiento a la hora de la compra parece no ser exclusivo de los diseñadores. Florencia, vendedora de “Moi La Femme”, explicó que a las clientas “se las asesora de acuerdo a su estructura física y al color de piel”, para que el vestido adquirido sea el correcto.
Es importante tener en cuenta que existen comercios para todo tipo de bolsillo, por lo que es importante caminar y consultar las distintas opciones.
De hecho, en algunos sitios los arreglos están incluidos, como en el caso de Review. Según se encargó de indicar su propietaria, Carina Recitelli, con la compra otorgan “el maquillaje sin cargo para el día de la fiesta”.
En cuanto a lo que más se vende, la tendencia de los vestidos muy cortos ha empezado a decaer, y el largo parece que vuelve a ganar espacio. Por lo menos, así lo aseguró Recitelli: “Está saliendo más el vestido largo; las egresadas los están llevando porque tienden a ir más elegantes a la fiesta”.
Justamente, son las chicas que terminan el secundario quienes han empezado a buscar la prenda perfecta para esa noche tan importante. “Ahora lo que más estamos vendiendo son los vestidos para egresadas, más adelante se fortalecen las ventas para otro tipo de eventos”, precisó Gabriela Bustos, de Moglie.
Para ellos
Si bien los hombres suelen ser menos complicados a la hora de elegir qué ponerse para un evento, las opciones pueden diferir mucho, especialmente si se tiene en cuenta la calidad de las telas.
Así, armar un conjunto de traje con camisa y corbata puede salir entre 600 pesos y 7 mil pesos, dependiendo de la calidad y la marca elegida, que muchas veces están relacionadas.
Las opciones económicas están dirigidas sobre todo a los egresados: “Para ellos tenemos promociones de trajes con una corbata por 419 pesos; si les agregamos una camisa se puede ir a 600 pesos”, precisó Ricardo Marín, encargado de Macowens.
En cuanto a las corbatas que más solicitan los clientes, Darío Giusepponi, vendedor de Sportman, precisó que existe cierta tendencia “a los colores locos, intensos”. Respecto de los trajes, los hombres siguen solicitando “que sean de color negro, gris o un falso liso”, agregó.
Los conjuntos más caros llegan a los 7 mil pesos y el valor está relacionado “al corte de las prendas, pero más que nada en las telas, especialmente cuando son italianas”, detalló el encargado de Rochas, Omar Ejea.
Sin embargo, son muchos los hombres que prefieren alquilar los trajes en lugar de comprarlos, y lucir una buena prenda sin tener que desembolsar una suma tan elevada.
Así, el propietario de Ejecutivo, Leandro Ávila, fue claro al decir que el costo del alquiler depende “del evento, ya que no es lo mismo lo que va a lucir el hombre si es un invitado o si es partícipe del evento”.
De esta manera, un traje clásico, con corbata y camisa puede tener un costo mínimo de 150 pesos, y el valor sube hasta 900 pesos si se elige un jacket de alpaca.
“El pago del alquiler se hace de contado cuando se encargan las prendas”, explicó Silvia Lagos, propietaria de Para Dos. Además, la mujer manifestó que en el monto abonado se incluyen “los arreglos, porque todo se entrega listo para usar”.
Inclusive, existe la opción de estrenar el conjunto, en cuyo caso “el precio puede llegar 1.500 pesos si se trata de un jacket para novio”, concluyó Ávila.
