Edgardo González, intendente de Lavalle, tomó distancia de la tensa interna que está manteniendo el kirchnerismo  y peronismo tradicional en estas últimas semanas. Ambos sectores se han manifestado tanto en las redes sociales como en las últimas votaciones en la Legislatura que lo han hecho de manera dividida. El jefe comunal remarcó que no se siente identificado con ningún grupo y que “no es tiempo para hacer política”.

En los últimos días, se viralizó una foto de un encuentro entre los intendentes peronistas Omar Félix (San Rafael), Matías Stevanato (Maipú), Flor Destéfanis (Santa Rosa) y Fernando Ubieta (La Paz) junto a legisladores provinciales en el departamento sureño. Según testimonios de los presentes, fue una reunión de trabajo en el que tocaron el tema de la reforma fiscal que presentó el ministro de Hacienda, Víctor Fayad.

En esa foto se encuentran tres sectores. El de los hermanos Félix, el del exvicegobernador Carlos Ciurca y el grupo de Stevanato que viene de la línea de los hermanos Bermejo. Pero desde el PJ aseguran que el intendente de Maipú “hace rato viene jugando solo”.

Sin el kirchnerismo, hubo cumbre peronista en San Rafael.

El encuentro de los intendentes no fue para nada casual. A principios de abril, la senadora nacional y referente de La Cámpora, Anabel Fernández Sagasti, se reunió en un plenario de la CTA con los intendentes de Tunuyán, Emir Andraos y con Celso Jaque de Malargüe.  

Ante este juego de fotos y reuniones, González confesó a El Sol que a él “no lo invitó nadie y nunca me llegó un mensaje” para reunirse a tratar temas de agenda y que tampoco quiere que entrar en “ese juego que soy de este o de aquel sector”.

El exdiputado remarcó que “no le debe nada a nadie” y que junto a su equipo de trabajo han llegado a los lugares que ocupan en la actualidad.

En esa línea, agregó: “Ahora no es momento de hacer política, estoy concentrado en resolver los problemas que tiene el municipio que son muchos”.

A la salida de la presentación de nueva edición del Programa Mendoza Futura, González  analizó que durante el 2023 “la sociedad ha pasado por muchas elecciones. Ahora tenemos que brindarnos a la comunidad, ya llegará el momento de hacer política y hablar de cosas internas”.

La herencia de Righi

Por otro lado, el dirigente reveló que está concentrado en resolver “la cantidad de problemas” que heredó de la gestión peronista anterior de Roberto Righi. “Estamos en una situación crítica y hemos heredado muchas problemáticas. Mi cabeza está en solucionar eso. Sólo estoy con mi gente solucionando los problemas de Lavalle”, finalizó González.

No es la primera vez que exlegislador critica a Righi ya que en su discurso de apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante de Lavalle explayó que encontró obras abandonadas y sin terminar como la perforación del pozo de agua en Jocolí y la terminal de ómnibus de Costa de Araujo, entre otras.

También, acusó al exintendente de dejar un municipio de con un déficit de 118.102.806 millones de pesos y un aumento de planta municipal de más de 700 legajos, lo que le producía un gasto a la comuna de 42 millones de pesos mensuales.

Recibimos un saldo bancario inicial de $675.548.078,60, se afrontó un total de $368.150.884,84 en gastos hasta el 18 de marzo de 2024. Sin embargo, se destacan deudas pendientes y compromisos financieros adicionales que totalizan $425.500.000, lo que resulta en un déficit evidente de $118.102.806,24”, aseguró en su discurso.

El camino de González para llegar a la comuna de Lavalle primero comenzó en las PASO obteniendo el 57.17% votos, superando el 40.96% de actual senador provincial, Gerardo Vaquer. En las generales, el actual mandatario municipal obtuvo el 56.95% de los sufragios.