A 10 minutos de la terminal de colectivos, en Rodeo de la Cruz, se está montando un gran persa que tendrá, exactamente, 782 locales con venta de productos de diferentes rubros y que promete precios accesibles para el público. Sin embargo, el gran emprendimiento que espera estar funcionando a pleno en diciembre preocupa rotundamente a los comerciantes del centro mendocino.
El terreno donde se montará el persa tiene 9.800 metros cubiertos y está dividido en seis naves que contendrán los locales, que tienen una medida de 2,50 metros por 2,50 metros. Según contó su administrador Carlos Castro será un mercado como los originarios de Persia donde habrá desde peluquería, tarotistas, indumentaria, carteras, accesorios para mujeres, artículos regionales y puestos de comida.
También, señalo que tienen un reglamento de convivencia en el que se deja en claro que los precios no pueden ser más caro que en otros comercios de la provincia.

El lugar está ubicado sobre calle Solari 9.027 y contará con estacionamiento gratuito para 750 autos. Además, tendrá cámaras de seguridad en el exterior y en el interior del galpón.

“Aquí hay lugar para 1.564 puestos de trabajos –contando dos personas por local- y muchos de los interesados son familias de Rodeo de la Cruz que están buscando una forma de sustento económico”, confió Castro, quien aseveró que el gran persa le dará más vida a esa zona.
Por su lado, Juan Retali, gerente del Centro Comercial a Cielo Abierto de la Ciudad, manifestó la preocupación de los comerciantes ante este nuevo emprendimiento ya que siente que los perjudicará por la diferencia de condiciones en las que trabajarán.
“No es pareja la competencia porque nosotros pagamos impuestos, empleados y alquiler. Además, en estos lugares se desconoce la procedencia de la mercadería. No creemos que vayan a entregar factura y si lo hacen serán dos por día. Ojalá me equivoque”, dijo Retali.
Y párrafo seguido señaló: “No nos oponemos a la libertad de comerciar, aspecto que está contemplado en nuestra Constitución Nacional, pero sí nos preocupan las consecuencias que puedan tener sobre negocios cercanos, negocios que como venimos informando a través de nuestros reportes mensuales, han tenido en general un mal 2016. Sabemos que cuentan con la habilitación de la Municipalidad de Guaymallén, pero consideramos que las gestiones que han pasado han sido desastrosas y han apañado, por ejemplo, la Feria del Juguete en donde no entregan una factura”.
Retali se mostró enojado con la comuna y confió que ni Abraham ni Lobos ni el actual intendente Marcelino Iglesias han mostrado interés por inspeccionar sobre el tema. “En Ciudad, el municipio los ordenó y pagan un impuesto que aunque es mínimo, abonan algo y le da otro marco”, cerró el gerente comercial.
