El radicalismo mendocino concentró en Mendoza a 18 intendentes bonaerenses para debatir y aproximar experiencias de gestión municipal. Pero a la vez con la claridad de fortalecer posiciones hacia el interior de Juntos por el Cambio, postulando a la provincia como un modelo de gestión ante el escenario nacional que se configura hacia los comicios de 2023.

El encuentro en el hotel Royal Princess de esta ciudad -una de las últimas incorporaciones al fuerte mercado hotelero en la provincia- convocó a los dos principales referentes de la UCR local, el gobernador Rodolfo Suarez y el senador nacional Alfredo Cornejo, bajo el paraguas organizativo del alcalde capitalino Ulpiano Suarez.

La posibilidad del encuentro surgió meses atrás en plena Vendimia, en charlas entre Ulpiano, Facundo Manes y Maximiliano Abad, diputado radical de Buenos Aires. “Estaban interesados en visitar la ciudad, tenían inquietud por Mendoza Activa, Ficha Limpia y Boleta Única”, explicó el intendente capitalino en torno a la agenda en común que se fue armando.

El gobernador también pasó por el foro, no solo a saludar, sino a contar su experiencia en la comuna que el radicalismo gobierna desde el regreso de la democracia. En el interín también dio cuenta de que hay políticas públicas que merecen saltar la grieta, al hacer mención a que junto con el peronista Sergio Uñac, gobernador de San Juan, están buscando resolver el problema del agua, que es común.

“No hay nada mejor que ser intendente porque uno soluciona los problemas de la gente”, aseguró el mandatario provincial. “Los intendentes están en la primera línea de reclamo ante todo lo que ocurra”, definió.

Suarez reivindicó que el radicalismo viene gobernando en la Ciudad de Mendoza desde 1983, ponderó las políticas que se han aplicado desde el municipio y aunque reconoció que “hay una gran pobreza” también remarcó una idea que busca caracterizar a su gestión provincial. “Nosotros hablamos del Modo Mendoza. Parece soberbio, pero los mendocinos estamos orgullosos. Pero todo cuesta mucho”, graficó.

Luego, sobre el mediodía, fue el turno de Cornejo, quien a su vez volvió a apelar a un concepto propio durante su gestión, “la revolución de lo sencillo” para dar cuenta de la importancia de la gestión en aquellas cuestiones que a los vecinos de los municipios -tuvo dos gestiones al frente de Godoy Cruz- más le importan.

En ese punto, el senador nacional puso en valor el ideario radical liberal progresista en contra de los discursos populistas, ya sean de derecha o de izquierda, porque buscan convencer “con respuestas sencillas para problemas complejos”.

Cornejo también deslizó algún principio de autocrítica al señalar que “no estamos conformes con la gestión”, ya sea en Provincia como en los municipios, pero destacó que el proyecto que empezó con él y continuó con Suarez ha mejorado varios índices, entre ellos, algunos vinculados con la seguridad.

Tenemos nuestros éxitos, pero también nuestros fracasos para compartir”, definió hacia el final ante una platea conformada por los intendentes que el radicalismo quiere consolidar en sus territorios en provincia de Buenos Aires hacia el 2023, en la interna que tendrán que definir en la alianza opositora.

Es que el encuentro también fue considerado como una señal clara hacia el seno de Juntos por el Cambio y, principalmente, hacia el armado que también prepara el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, con Diego Santilli como punta de lanza. De los más de 40 alcaldes bonaerenses que tiene el radicalismo, asistieron poco menos de la mitad, entre ellos, algunos de comunas grandes como la ciudad de Tandil.