Claudio Casorati es un cura mendocino de 33 años. Tiempo atrás, fue designado por el Arzobispo de la provincia, Marcelo Colombo, para estudiar en un colegio del Vaticano. Con el objetivo de ampliar su formación, hace 7 meses vive en la capital italiana y, en diálogo con El Sol, contó cómo transitan allí los problemas de salud que aquejan al papa Francisco.
Si bien el religioso afirmó que en Roma se habla de una posible renuncia del Sumo Pontífice, expresó que se da desde el “lado de la hipótesis” ya que, por lo menos desde su perspectiva, no lo ve como una posibilidad real.
Tras el ingreso de Francisco al hospital Gemelli, Casorati comentó que los fieles se han reunido para pedir por la salud de la cabeza de la Santa Sede, aunque manifestó que se trata de una persona de 88 años, por lo que es “normal que tenga este tipo de achaques”, y más durante el invierno europeo, estación en la que el Papa ya ha sido hospitalizado previamente.
Según el parte médico difundido este sábado, el Sumo Pontífice presentó una crisis respiratoria de carácter prolongado. Los análisis de sangre también evidenciaron trombocitopenia, asociada a anemia, que requirió la administración de transfusiones de sangre. Por el momento, el pronóstico es reservado.
Presente y futuro de Francisco
Mientras el máximo referente de la Iglesia Católica continúa su tratamiento por una neumonía en ambos pulmones, en Roma viven la situación con “cautela”.
“Aquí se ha tomado con más tranquilidad que en Argentina. Han sido más cautelosos. Obviamente la gente se ha reunido a rezar, y en las misas, los obispos italianos han pedido que tengamos presente esta intención“, explicó el sacerdote mendocino.
“Francisco es un hombre de 88 años, es normal que a esta edad tenga ese tipo de achaques. Los inviernos siempre le costaron. Ya son varias las veces que se ha enfermado en esta época“, agregó.
Sobre una posible renuncia, y teniendo en cuenta que este año el catolicismo vive una celebración destacada como es el Jubileo, Casorati expresó que “siempre es una posibilidad”, aunque estima que no es algo que sucederá próximamente.
“La posibilidad de renuncia siempre está, pero el Papa no ha dado indicios de eso. No se lo ve delegando decisiones, al contrario, toma la iniciativa y busca avanzar en diferentes procesos que él mismo ha planteado”, señaló.
“Un cardenal dijo que para gobernar se necesitan más cabezas que piernas, y la cabeza él la tiene”, agregó.
Jubileo, una celebración demandante
El Jubileo es una celebración de la Iglesia Católica que, en esta oportunidad, inició el 25 de diciembre de 2024, y que se realiza cada 25 años. Según explicó el religioso mendocino, se trata de un tiempo en el que se ofrece una gracia especial, que tiene que ver con el perdón y la reconciliación.
A lo largo de este año hay diferentes actividades, siendo agosto el mes de mayor convocatoria, lo que implica que el calendario para Francisco estará cargado y será demandante a lo largo de 2025.
“El Papa va a tener un año super agitado. Además de las audiencia, acá en Roma todos los miércoles ofrece una catequesis en la Plaza San Pedro. Después hace una vuelta en el Papamóvil para saludar a los peregrinos. Es algo que comienza a las 8 de la mañana y termina a las 12 del mediodía. Es una persona de 88 años que tiene que estar saludando, hablando, es un desgaste importante. Entonces, yo creo que lo están cuidando para que pueda recuperarse bien y hacerle frente a esa agenda apretada que tiene“, aportó Casorati.
La vida en Roma
Actualmente, Claudio Casorati está viviendo en la ciudad italiana, perfeccionándose en sus estudios, aunque su experiencia trasciende lo académico. El joven de 33 años no solo está formándose en un colegio del Vaticano, sino que también trabaja en una parroquia que está en las afueras de Roma, donde celebra algunas misas, confiesa y acompaña a adolescentes y adultos para completar sus sacramentos.
En dicha parroquia, se divide tareas e intercambia experiencias con sacerdotes de Nicaragua, la India y el sur de Italia.


“Las mejores facultades de teología están acá en Roma, entonces uno se encuentra con curas de todo el mundo. Eso también enriquece la experiencia, compartís realidades de todo el mundo. Hay miradas y formaciones totalmente distintas a la nuestras y se da este intercambio de pareceres, sensibilidades, formas. El conjunto de estas experiencias culturales, espirituales, teológicas y formativas, hacen a la experiencia de Roma, que a uno lo enriquece un montón“, señaló el mendocino.

Consultado sobre los desafíos para 2025, el hombre aseguró que se buscará profundizar sobre algunas líneas de acción que ha marcado el papa Francisco, “haciendo alusión a que hay lugar para todos. Caminar juntos y escucharnos”.
