Precios de los combustibles martes 24 de marzo.

El precio de los combustibles en Mendoza volvió a aumentar este martes y consolidó una tendencia que ya preocupa tanto a consumidores como a estaciones de servicio: desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, las subas acumuladas rondan entre el 12% y el 14%, en línea con el encarecimiento global del petróleo.

Con la última actualización de este martes 24 de marzo, los incrementos volvieron a sentirse con alzas que arrancaron más de $20 por litro:

  • Nafta Súper: de $1.923 a $1.952.
  • Infinia: de $2.094 a $2.137.
  • Diesel 500: de $2.050 a $2.075.
  • Infinia Diesel: de $2.131 a $2.153.

Aunque los ajustes se aplicaron de manera escalonada, el acumulado comenzó a impactar con fuerza en el bolsillo y también en el consumo.

Menos carga y cambio en el comportamiento

Desde el sector expendedor advirtieron que el efecto ya es visible en las estaciones de servicio. El presidente de la Asociación Mendocina de Expendedores de Naftas y Afines (Amena), Isabelino Rodríguez, aseguró que la tendencia “en baja” a la hora de cargar es una realidad desde hace semanas.

“Si bien no se puede saber lo que va a pasar en el futuro, la única certeza es que todos los aumentos repercuten sobre la demanda y hay mucha menos carga de combustible, detalló en diálogo con El Sol.

La frase reflejó un fenómeno que suele repetirse en todas las estaciones: ante cada suba, los usuarios recortan consumo y cargan menos litros.

Petróleo caro y una tensión global

Para entender el trasfondo de los aumentos, el economista Daniel Garro apuntó directamente al escenario internacional. Según explicó, la escalada del conflicto elevó el precio del barril de crudo por encima de los 100 dólares (llegó a superar los 115) y generó una fuerte volatilidad en los mercados.

“El conflicto en los mercados tiene que ver con la guerra. Al aumentar tanto el precio del barril de petróleo, el Brent ya está por encima de los 100 dólares y, a pesar de que muchos países liberaron reservas estratégicas, no logran que baje”, sentenció.

Garro remarcó además el rol estratégico del Estrecho de Ormuz, un punto clave para el comercio energético mundial: “Ahí pasa entre el 20% y el 25% del petróleo global. Mientras ese factor siga condicionado por el conflicto, el precio del crudo va a mantenerse alto.

La nafta subió más lento que el petróleo

Uno de los puntos centrales que explicó el economista es que el traslado del precio internacional del crudo a los combustibles no es inmediato ni proporcional. El petróleo ha subido alrededor de un 35% y los combustibles cerca de un 15%. Esto pasa porque los procesos son graduales, no hay una traslación directa”, sostuvo.

Sin embargo, advirtió que ese “desacople” es temporal: “Mientras más dure la guerra, el precio del combustible se va a ir acercando a la variación que tenga el petróleo”. Es decir, si el conflicto se prolonga, todavía hay margen para nuevas subas en los surtidores.

¿Qué puede pasar con los precios?

El futuro de los combustibles en Mendoza, y en el país, para los especialistas dependerá en gran medida de la evolución del conflicto en Medio Oriente. Según el análisis de Garro, el escenario se puede dividir en dos:

  • Si la guerra continúa, “los precios del petróleo se mantendrán altos y los combustibles seguirán subiendo de forma gradual”.
  • Si el conflicto se resuelve, “el crudo podría bajar rápidamente, pero las naftas lo harían más lentamente”.

“En el instante en que se termine la guerra, el petróleo va a caer, pero los combustibles no van a bajar tan rápido. Van a ir bajando despacio, igual que subieron”, concluyó.