La historia del pequeño Román se conoció en octubre. En esa época, su joven madre Johana recurrió a este diario para solicitar ayuda ya que el bebé –que padece síndrome de down, hidronefrosis, fue operado tres veces del corazón y tiene desnutrición–, necesita una casa en condiciones adecuada para vivir.
Román, cuyo nombre es en honor al ex jugador de Boca Juniors Juan Román Roquelme, vive en una precaria casa de Palmira (San Martín) con su mamá y sus dos hermanos. Ese terreno lo compró Johana con la ayuda que recibe del programa Argentina Trabaja. Pero no tiene gas ni agua ni electricidad. Y con las tormentas de estos últimos días es imposible ingresar o salir del lugar cuyas calles no están asfaltadas.
El pequeño cumplirá un año este sábado 23 y pasó los últimos 40 días internados en el Hospital Notti, donde se le realizó una gastrostomía debido a la desnutrición que posee y que hace que el niño no supere los 3,470 kilos.
En octubre, desde la Municipalidad de San Martín se comprometieron a ayudarlos y construirles un módulo en el terreno para que el niño pueda tener un hogar en condiciones. Sin embargo, su abuela Silvia Vargas aseguró que, si bien los visitaron varias veces, nunca se concretó la ayuda y en este momento están más complicados: “Nos da vergüenza tener que pedir ayuda. Cuando se publicó la nota muchas personas se acercaron y le llevaron ropa y alimentos, pero necesitamos sí o sí una habitación en buen estado, con piso y techo en condiciones óptimas por su estado delicado”, dijo la mujer.

El año pasado, desde la Dirección de Desarrollo Social de esa comuna aseguraron estar al tanto de la dramática historia: “La mamá está muy comprometida con sacar adelante a esos pequeños y no quiere dejar su terreno porque lo ha comprado con mucho esfuerzo. De esta manera, estamos trabajando con Vivienda para ayudarlos”, confió en su momento Patricia Funes, titular de esa área.
En esta oportunidad, la directora afirmó que el niño sigue en lista de espera y con prioridad en el programa nacional Mejor Vivir con el que le construirían el módulo habitacional: “Por ahora el programa está paralizado debido al cambio de autoridades. Pero el continúa siendo teniendo la primacía. Con estas tormentas fuertes, que atraviesa el departamento desde diciembre, estamos recorriendo todos los lugares con personas con necesidades para tratar de ayudarlos con nailon. Y Román y sus hermanos serán visitados para ver qué necesitan hasta tanto se active el programa”, expresó Funes.
Y justamente, cada vez que llueve, Johana y sus otros hijos de 6 y 3 años tienen que ir corriendo los pocos muebles que poseen para que no se les mojen por las filtraciones en el techo. Además, han sido víctimas de varios robos cada vez que tienen que llevar a Román al Notti.
La zona en la que viven es aledaña al barrio Río Mendoza. Allí, hay varias penurias, y la mayoría de los vecinos tienen urgencia. La joven madre tiene un surtidor en el ingreso de terreno y desde allí traslada en baldes agua para mantener limpio y ordenado su hogar. El cual, a pesar de su precariedad, es mantenido en óptimas condiciones de limpieza por la muchacha y sus hijos.

