Un informe del Centro de Ingenieros de Mendoza reveló que una de cada cuatro construcciones realizadas en la provincia durante los últimos 25 años fue clandestina. El dato reavivó la discusión sobre los controles municipales y la forma en que las comunas enfrentan este fenómeno. Si bien los municipios admitieron que existen obras ejecutadas sin autorización previa, aseguraron que la realidad varía según cada departamento y cuestionaron parte del diagnóstico realizado por la entidad profesional.
El presidente del Centro de Ingenieros, Daniel Di María, sostuvo que el crecimiento de las construcciones clandestinas responde a una combinación entre la crisis económica, la burocracia para iniciar los trámites y una disminución de los mecanismos de control.
Mientras en el año 2000 las construcciones clandestinas representaban el 16% de la superficie edificada, en 2025 ese porcentaje superó el 30%.
Qué tiene que pasar para que Independiente Rivadavia clasifique a la Libertadores
Independiente Rivadavia venció por 3 a 1 a Banfield en el estadio Bautista Gargantini y dio un paso clave en sus aspiraciones por uno de los principales objetivos de la temporada: clasificarse nuevamente a la Copa Libertadores. Debe esperar una serie…
“Es muy notable cómo este porcentaje acumulado ha ido creciendo año tras año, lo que nos indica que existe una actitud creciente de construir clandestinamente que resulta altamente peligrosa”, afirmó.
Sin embargo, desde las áreas de Obras Privadas y Planificación Urbana de distintos municipios plantean una mirada diferente sobre el problema y explican qué acciones llevan adelante para detectarlo y reducirlo.
Las Heras: ampliaciones sin declarar
En Las Heras reconocen que el departamento no escapa al crecimiento de las construcciones clandestinas, aunque aclaran que la mayoría de los casos no corresponde a viviendas levantadas completamente al margen de la ley, sino a ampliaciones que nunca fueron informadas al municipio.
El director de Desarrollo Urbano, Facundo Scelzi, explicó que es habitual encontrar vecinos que construyen una cochera, un dormitorio o amplían su vivienda sin presentar previamente la documentación correspondiente.
No obstante, también admitió que existen construcciones totalmente clandestinas que comienzan desde cero sin ningún tipo de aprobación municipal.
Para detectar estas situaciones, el municipio cuenta con inspectores que recorren permanentemente el departamento y complementa ese trabajo con un sistema GIS que permite comparar información catastral con imágenes satelitales actualizadas.
Además de las inspecciones, la comuna impulsa mecanismos para incentivar la regularización. Actualmente se encuentra vigente la Ordenanza 9/26, que permite a los propietarios declarar las obras ejecutadas accediendo a descuentos en los aforos de construcción y reducciones en las multas.
A su vez, quienes presentan correctamente el proyecto antes de iniciar una obra pueden acceder a beneficios que eliminan determinados costos administrativos.
Luján de Cuyo apuntó contra los profesionales
En Luján de Cuyo coinciden en que existen construcciones clandestinas, pero discrepan con una de las principales conclusiones del Centro de Ingenieros.
La directora de Obras Privadas, Jesica María Heras, consideró que la mayoría de las edificaciones sí cuenta con intervención de profesionales y que el problema no pasa por la falta de asesoramiento técnico, sino porque muchos propietarios comienzan la obra antes de obtener el permiso municipal.
Según explicó, los elevados costos de certificados, aportes profesionales y otros trámites hacen que numerosos vecinos decidan destinar inicialmente esos recursos a la construcción y dejar la regularización para una etapa posterior.
“Las construcciones son clandestinas porque primero construyen y después presentan los planos, pero la gran mayoría tiene un profesional detrás”, sostuvo.
De acuerdo con las estimaciones del municipio, durante 2025 las construcciones clandestinas representaron entre el 10% y el 12% del total de las obras ejecutadas en el departamento, una cifra considerablemente menor al promedio provincial difundido por el Centro de Ingenieros.
La funcionaria también señaló que estas situaciones suelen concentrarse en sectores más alejados del centro del departamento, donde el control resulta más complejo.
La otra preocupación: los loteos clandestinos
Desde Las Heras sostienen que el problema no termina en las construcciones sin permiso. También crece la oferta de terrenos en loteos que no cuentan con aprobación municipal.
En esos casos, el municipio realiza inspecciones permanentes y notifica a los propietarios cuando detecta fraccionamientos irregulares. Además, desarrolla campañas para que quienes deseen comprar un terreno consulten previamente su situación catastral y legal.
Desde la Municipalidad de Guaymallén evitaron pronunciarse sobre las cifras difundidas por el Centro de Ingenieros. Sin embargo, remarcaron que uno de los principales problemas que enfrenta el departamento son los loteos clandestinos.
Por ese motivo, recomendaron a quienes planeen comprar un terreno exigir el número de expediente del trámite de fraccionamiento y verificar en el municipio que el emprendimiento cuente con aprobación.
Advirtieron que adquirir un lote en un desarrollo irregular puede impedir la escrituración del inmueble y el acceso a servicios esenciales como agua potable, electricidad, gas y cloacas.
También alertaron sobre la compra de terrenos en condominio, ya que en esos casos los adquirentes no son propietarios de un lote individual sino de un porcentaje del terreno compartido con otros copropietarios, lo que dificulta cualquier trámite posterior.
Un problema que buscan contener
Una de cada cuatro construcciones que se realizaron en Mendoza durante los últimos 25 años fue clandestina. El dato surgió de un informe elaborado por el Centro de Ingenieros de Mendoza con estadísticas oficiales de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE).
Según el relevamiento, entre 2000 y 2025 se construyeron 5.505.873 metros cuadrados sin autorización, sobre un total de 22.760.949 metros cuadrados edificados con permiso. En otras palabras, el 24,19% de toda la superficie construida en ese período fue clandestina.
“La burocratización de los trámites dificulta la regularización, pero el factor más importante es que se ha dejado de controlar lo suficiente”, explicó el presidente del Centro de Ingenieros de Mendoza, Daniel Di María.
