Mendoza avanza en su objetivo de transformar su matriz energética de la mano de la entrada en funcionamiento del Parque Solar Anchoris, ubicado en Luján de Cuyo. La noticia fue anunciada por el gobernador Alfredo Cornejo y el CEO de Genneia, Bernardo Andrews, durante la participación del mandatario provincial en el AmCham Energy Forum que se realizó en Buenos Aires.
La planta, que ya comenzó a despachar energía al sistema interconectado nacional tras la autorización de CAMMESA, cuenta con una capacidad instalada de 180 megavatios (MW) y podrá abastecer el consumo energético anual de 125.000 hogares. La inversión alcanzó los 160 millones de dólares y se materializó mediante capital privado, consolidando un modelo de desarrollo energético sustentado en la articulación público-privada.
Con 360.000 paneles bifaciales de última generación, el parque producirá unos 497.000 MWh por año, evitando así la emisión de más de 220.000 toneladas de dióxido de carbono.
Durante su intervención en el panel, el gobernador mendocino destacó el valor estratégico de este nuevo paso en la matriz energética de la provincia. “Este parque solar tiene una producción de 180 megas y, a partir de hoy, ya está despachando comercialmente. Es una muy buena noticia, pero es parte de un plan estratégico de Mendoza que tiene que ver con la transición energética”, afirmó Cornejo.

Asimismo, subrayó que la ubicación del parque responde a un uso eficiente del territorio: “Es un área sin aptitud agrícola, pero con buen transporte. Allí se localizó este parque solar. Un lugar que tiene petróleo, pero no agricultura”, explicó.
En relación a la estrategia impulsada por la Provincia, el mandatario resaltó que hacia 2027 Mendoza duplicará su capacidad de generación eléctrica, pasando de 1.400 MW en 2015 a 3.700 MW proyectados. “Mendoza fue un gran generador de energía en el siglo pasado con empresas estatales, y hoy se está transformando en un gran generador de energía con empresas privadas”, sostuvo.
Cornejo también enfatizó las diferencias con otras provincias, al señalar que todos los proyectos renovables que se están desarrollando en Mendoza son financiados por inversores privados. “No quiero hablar mal de otras provincias, pero en algunas, las pocas que están haciendo algo lo hacen con empresas estatales o con garantía del Estado Nacional. Aquí, ningún proyecto tiene aporte estatal”, remarcó.
Además, defendió el esquema tarifario mendocino como herramienta para asegurar la inversión: “Damos las tarifas que corresponden y exigimos a las empresas que cumplan con los planes de obra. Lo hacemos cumplir. Los mismos dueños de Edemsa son los de Edenor, pero están al día en Mendoza y no en Buenos Aires”, ilustró.
Por su parte, Andrews celebró la puesta en marcha del parque solar y destacó el trabajo conjunto con el Gobierno de Mendoza. “Empezamos hablando hace casi dos años. Había muchas dudas por proyectos que nunca se construyeron. Nos costó tener credibilidad, pero encontramos un equipo que sabía adónde quería ir”, sostuvo.
Sobre el impacto del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), el CEO de Genneia, dijo que si bien ofrece señales positivas para los inversores, presenta limitaciones para el sector de las renovables, principalmente por los cuellos de botella en la red de transmisión. “En nuestra industria, el RIGI no representa beneficios directos. Pero sí genera confianza, porque protege la inversión frente a cambios normativos inesperados”, explicó.
Asimismo, consideró que la herramienta podría ser útil si se orienta hacia obras de infraestructura eléctrica: “Soy más optimista si se asocia a grandes obras de transmisión, porque ahí se necesitan certezas a largo plazo”, planteó.
El gobernador también se refirió al contexto energético nacional y resaltó que Mendoza está atravesando dos transiciones en simultáneo: una hacia la participación privada en generación y transporte, y otra hacia fuentes renovables. “Estamos yendo hacia un modelo donde el privado invierte, genera y arriesga, y al mismo tiempo dejamos atrás la dependencia de los combustibles fósiles”, expresó.
Sin embargo, admitió que en materia de transporte energético aún se requiere inversión estatal. “Tenemos cuatro proyectos en construcción y licitación, pero es evidente que nos quedamos cortos, porque Mendoza no es todo el país”, indicó.
Finalmente, aseguró que la provincia ya es superavitaria en energía, aunque llamó a mejorar la integración del sistema para poder exportar excedentes. “Queremos vender energía a Chile, pero hoy no es posible. Ahí hay que seguir trabajando con la Nación”, cerró.
