Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), basados en la Encuesta Permanente de Hogares, el mercado laboral en el Gran Mendoza sigue lejos de recuperar los niveles del primer trimestre de 2024 y según los últimos datos disponibles, son 33 mil los mendocinos que se encuentran sin trabajo.

Si bien los indicadores continúan en valores elevados, la serie muestra una desaceleración de la caída y una leve tendencia ascendente hacia finales del período analizado, sin que ello implique una reversión consolidada del deterioro del empleo.

La evolución trimestral del desempleo refleja una trayectoria irregular. En 2024, la tasa pasó del 4,8% en el primer trimestre al 6,1% en el segundo, para luego descender al 5,0% en el tercero y cerrar el año nuevamente en 4,8%.

En 2025, el escenario se agravó: el primer trimestre marcó un salto al 6,9%, seguido por una baja gradual al 6,4% en el segundo y al 6,2% en el tercero. En términos absolutos, los desocupados en el Gran Mendoza pasaron de alrededor de 26.000 personas a comienzos de 2024 a unas 33.000 hacia el tercer trimestre de 2025.

Sin embargo, si se comparan el primer y el tercer trimestre del 2025, hay una recuperación en el empleo que supera los 3.500 puestos de trabajo formales, algo que desde el Gobierno destacaron como una “incipiente recuperación” del mercado laboral, con una tendencia positiva.

La explicación del Gobierno

Desde el Poder Ejecutivo señalaron que esta fuertemente vinculada a la caída en la actividad en sectores clave para la provincia, como la vitivinicultura y los hidrocarburos.

“A pesar de un contexto macroeconómico más favorable en 2025, las caídas en sectores clave como el petróleo, la industria —con fuerte impacto del complejo vitivinícola— y el comercio limitaron cualquier mejora significativa en el empleo registrado. La recuperación de la actividad no se tradujo de manera directa en creación sostenida de puestos de trabajo formales”, indicaron.

Por otra parte, aseguraron que “las políticas provinciales orientadas a la generación de empleo privado muestran un rol compensador” y permitieron generar cerca de 11.000 nuevos puestos impulsados mediante herramientas del Estado local, estas medidas funcionaron como factor de amortiguación de la caída y sostén de la formalidad laboral.

“Sin esa intervención, las estimaciones indican que la tasa de desempleo medida por el Indec habría sido al menos dos puntos porcentuales superior a la observada”, cerraron.