El próximo martes, el PJ mendocino volverá a la Casa Rosada para mostrarle a Cristina el acuerdo general al que se llegó para las candidaturas al Congreso de la Nación y que tira abajo los anuncios logrados en febrero pasado.

En este esquema, Anabel Fernández Sagasti se quedaría con el primer lugar para el Senado, en tanto que Rubén Miranda pasa como primera cabeza en Diputados.

El lugar que le queda a Francisco Pérez será simbólico: una candidatura al Parlasur. Este es el dibujo de acuerdo general al que el Frente para la Victoria llegó en la semana luego de la reunión en Casa Rosada con referentes del kirchnerismo nacional.

En esa reunión, se le achacó al gobernador mendocino –entre otras cosas- haber resuelto las candidaturas nacionales con mucho tiempo de antelación y dejando de lado a los referentes K de Mendoza. En este acuerdo general hay algunos más contentos que otros, por supuesto.

Los hermanos Félix, que ganaron en su territorio y hasta el momento habían hecho los deberes cuestionando las decisiones del paquismo y la Corriente Peronista, tendrían el segundo lugar en la Cámara de Senadores. Allí iría Omar Félix, actual director por Mendoza en YPF. Aunque dijo que no iría segundo, ese sería el lugar que le tocó también a Guillermo Carmona, que en las PASO fue precandidato a gobernador por las fuerzas kirchneristas. El lugar asignado a Pérez demuestra cómo ha sido la relación en este último año con Cristina.

Hay indicios de que el PJ mendocino está volviendo a la misma sintonía con la Rosada, una muestra es la firma por el desendeudamiento de Mendoza con la Nación que se firmó esta semana en Buenos Aires. Para llegar a este acuerdo hubo otros dibujos sobre la mesa, pero no cuadraron.

El kirchnerismo mendocino pidió los dos primeros lugares. “Solo Anabel es inamovible”, indicaron algunos y basta observar cómo el perfil de la diputada de La Cámpora ha ido intensificándose en el último tiempo en contrapartida con el del mandatario provincial.

Otras fuentes indicaron que este esquema también cuenta con el aval de Daniel Scioli, que suma a un referente de peso territorial como es Miranda como alfil propio en el Congreso si llega a ser presidente. El acuerdo general entre los distintos sectores permite, a su vez, descomprimir las tensiones que se habían acumulado en la interna del FpV y mejorar la relación con la Nación.

“Esto nos permite enfocarnos en la campaña, porque solo resta un mes, para que Adolfo sea gobernador”, explicaron. Con el lugar asegurado para La Cámpora, el PJ espera que vuelvan los gestos de la Rosada. Entre ellos, anuncios de obras importantes que sean aprovechables para los candidatos. Y, a la vez, el regreso de Cristina a Mendoza, que cuenta con una alta imagen positiva –remarcaron-. Esa, indicaron, era una de las condiciones que había impuesto la Presidenta para dar vuelta el resultado de las PASO y ganarle a Alfredo Cornejo a un mes de las elecciones.