La copa menstrual se convirtió en la nueva aliada para las mujeres y personas gestantes en Mendoza. Distintas farmacias de la provincia coinciden en que ha habido un crecimiento sostenido de las ventas desde el inicio de la pandemia.
La consigna “quedate en casa” sirvió para que muchas decidieran probar este dispositivo de retención del sangrado que se promociona como más ecológico, limpio y cómodo.
“Vienen muchas personas a preguntar y a veces dudan por el precio. Lo cierto es que la inversión inicial puede amortizarse en menos de 5 meses con lo que se ahorran en toallas femeninas”, indicó la cajera de una farmacia del microcentro.
Una de las marcas más promocionadas en el mercado se comercializa a unos $1.500 la unidad. Aunque se puede encontrar otra de igual calidad a un precio similar, que incluye dos copas.
La ginecóloga Olivia Roca sostuvo que siempre es bueno consultar a un especialista, pero que la copa no tiene grandes contraindicaciones y si bien se puede utilizar desde la primera menstruación, puede resultar complejo para adolescentes con poco conocimiento de su genitalidad.
“En la mayoría de las consultas me preguntan por la copa y en edades cada vez más tempranas, 13 o 14 años. En un principio era utilizado por personas que tenían una conciencia ambiental y sólo se conseguía en lugares muy puntuales. Hoy el uso se ha generalizado”, dijo.
Eso sí, aclaró que de acuerdo a la edad y si se tuvo hijos, e incluso, si fueron partos vaginales o por cesárea, hay un tamaño de producto para cada persona. La tabla de talles dependerá del fabricante.
La profesional destacó que el dispositivo ha permitido que “se amiguen con su ciclo menstrual”, ya que al ser un recipiente que crea un vacío en el interior por lo que no se generan malos olores y características desagradables como sí sucede con el uso de toallitas.

Copa versus toallitas
Los métodos disponibles suelen presentarse como los más indicados para que las mujeres puedan sentirse libres con geles absorbentes, alas y promesa de duración prolongada, pero lo cierto es que el riesgo de derrame sigue latente.
La copa no absorbe como un paño, si no que recoge el sangrado en un pequeño cáliz de silicona que se introduce en la parte baja de la vagina y puede vaciarse en el inodoro después de 7 o 12 horas.
Después de cada ciclo menstrual debe esterilizarse en agua hirviendo durante 3 minutos.
Victoria (30), una de las mujeres que eligió experimentar con el dispositivo en abril pasado, durante la cuarentena más dura, señaló que el primer día se le dificultó.
“Sangro mucho y me resultó ideal porque siempre estaba sufriendo con las toallitas, que se corren o no logran contener el líquido. Me la coloco y me olvido durante la mitad del día”, destacó.
En tanto, Romina (25), quien es personal trainner, recomendó su uso para hacer deportes. “Podés hacer natación, bailar, y correr”, dijo.
Cómo se usa
Al inicio de cada ciclo, la copa debe ser esterilizada, hirviendo en agua por 2 o 3 minutos sobre la hornalla o en el microondas.
“Puede llevar varias menstruaciones hasta llegar a agarrarle la mano. Las mujeres de nuestra sociedad históricamente no tienen conocimiento de su anatomía y muchas tienen reticencia de ingresar un elemento extraño a su cuerpo”, indicó la ginecóloga.
Para colocarla dentro de la vagina se debe plegar y para esto hay que probar varias maneras hasta encontrar la que resulte más cómoda.

Una de las más fáciles consiste en doblar a la mitad, poniendo un dedo en el costado de la copa y usarlo como punto de flexión.
De todas formas, el material se adapta y va a quedar bien colocado de cualquier forma que se pliegue ya que una vez en el interior recupera su forma original.
Muchas mujeres y personas gestantes, incluso, afirman escuchar un “plop” cuando se abre el cáliz.

Colocación:
- Colocarse en una posición cómoda y estar relajada: algunas mujeres se encuentran más cómodas de cuclillas, otras sentadas en el inodoro separando las piernas o colocando una pierna más arriba que la otra.
- Separar los labios menores de la vulva e introducir la copa doblada utilizando el dedo pulgar y medio en dirección del fondo de la vagina. Para que deslice mejor podés lubricarla con un poco de agua.
- Después de soltarla dentro de la cavidad vaginal, el recipiente debe recuperar su forma natural sellando la vagina y reteniendo el sangrado menstrual.
- Algunas personas , una vez que la copa se encuentra dentro de la vagina, la giran para asegurarse que todos los bordes están en contacto con las paredes de la vagina.
Extracción:
- Con las manos higienizadas (con abundante agua y jabón), apretar la base y comprimirla con dos dedos a fin de vencer el vacío. Una vez sujetada, deslizar lentamente por la cavidad
- Durante este paso final también se puede mover la copa suavemente de lado a lado al mismo tiempo que se tira ligeramente hacia abajo.
Se puede usar hasta doce horas, de acuerdo con la cantidad de líquido, pero se puede lavar con agua y jabón tradicional y volver a colocar todas las veces que se quiera.
“Sobre todo a la mañana la copa puede subir y parece que no sale, pero el cérvix no es infinito. Hay que relajarse y sale. En ocasiones he tenido que parir la copa. Me relajo, me pongo a caminar o intento ir orinar para empujar los músculos del suelo pélvico de a poco. De esta forma, el recipiente se va deslizando y ya se puede tomar para romper el vacío y sacar la copa”, recomendó Romina, quien afirmó que la primera vez que la tuvo que sacar se puso muy nerviosa.
“No importa cuántos tutoriales veas, puede llevar algunos ciclos antes de agarrarle la mano”, agregó Olivia y afirmó que una estrategia para pederle el miedo es practicar con tampones y familiarizarse con la anatomía.
