La última semana del año se despidió con temperaturas que llegaron hasta los 40 grados centígrados. Y en Año Nuevo, el termómetro marca apenas unos grados menos. Por eso es importante tener en cuenta algunos consejos para evitar el golpe de calor y la insolación.

Las enfermedades relacionadas con el calor, tales como el golpe de calor y la insolación, ocurren cuando el cuerpo no puede mantenerse a una temperatura baja. A medida que la temperatura del aire sube, el cuerpo se mantiene fresco cuando su sudor se evapora. En días calurosos, como los de este miércoles, la evaporación del sudor se hace más lenta por el aumento de humedad en el ambiente. Cuando el sudor no es suficiente para bajar la temperatura de su cuerpo, la temperatura del cuerpo sube y es cuando aparecen las enfermedades.

El golpe de calor ocurre cuando el cuerpo se pone demasiado caliente. Esto puede ser por causa de ejercicio o directamente del clima. La persona puede sentirse débil, mareado o preocupado. También puede tener dolor de cabeza o aceleramiento de los latidos del corazón. En este caso, puede haber deshidratación.

Otro de los síntomas del golpe de calor son: debilidad, dolor de cabeza, mareo, debilidad muscular o calambres, náusea y vómitos y sensación de preocupación.

Ante esto, es clave salir del calor rápidamente, descansar en un lugar fresco y sombreado. Tomar mucha agua y otros líquidos. No beber alcohol, ya que este puede empeorar el golpe de calor. Si la situación no mejora después de 30 minutos, hay que acudir a un médico. Si el golpe de calor no se trata, puede progresar a insolación. 

La insolación
La insolación puede ocurrir cuando el cuerpo toma demasiada temperatura, o puede ocurrir después de un golpe de calor. La insolación es mucho más grave que el golpe de calor. La insolación puede ocasionar la muerte. La gente que está insolada puede parecer confundida, pueden tener convulsiones o entrar en coma. La mayoría de la gente que está insolada también tiene fiebre. 

Si se manifiestan algunos de estos síntomas hay que consultar de inmediato al médico: piel que se siente caliente y seca pero no sudorosa, confusión o pérdida del conocimiento, vómitos frecuentes y hay una sensación de  falta de aire o problemas para respirar.

La persona que piensa que está insolada debe ubicarse rápidamente en un lugar frío, en la sombra y llamar a un médico. Quitarle la ropa innecesaria a la persona puede ayudarle a enfriarse. Trate de abanicar a la persona con aire fresco mientras le moja la piel con agua tibia. Esto ayudará a que la persona se enfríe. 

Fuente: Familydoctor.org