Los serios incidentes provocados por manifestantes antimineros el 24 de enero en Uspallata, con el objetivo de interrumpir la apertura de la Cámara de Proveedores Mineros, dejaron un saldo de cuatro personas detenidas que, según entiende la fiscalía, formarían parte de una agrupación que se organizó para realizar estos disturbios.
Inicialmente, hubo dos manifestantes detenidos y este lunes se sumaron otros dos en Uspallata, que serán imputados por el fiscal Juan Manuel Sánchez por el delito de agrupación para la coerción ideológica, tal como lo establece el artículo 213 bis del Código Penal.
Este artículo prevé una condena de entre 3 y 8 años de cárcel para quienes formen parte de agrupaciones permanentes o transitorias que “tuvieren por objeto principal o accesorios imponer sus ideas o combatir las ajenas por la fuerza o el temor, por el sólo hecho de ser miembro de la asociación”.
El antecedente en Mendoza
Esta no es la primera vez que el Ministerio Público decide imputar por este delito a detenidos en Mendoza. El antecedente es cercano y ocurrió hace pocos meses, con un resonante caso.
En agosto de 2023, dos personas fueron acusadas de presuntas actividades terroristas y de captación de individuos en la provincia. Los sospechosos, supuestamente vinculados a organizaciones como Estado Islámico, quedaron imputados bajo el mismo argumento jurídico, luego de que una investigación reveló que planificaban atentados.
En aquel momento, fueron identificados como Nicolás “Isa” Escudero Díaz (34) y Matías Gabriel Gutiérrez (26), alias “Amyr Mustafa”, respectivamente. En este caso, los investigadores detectaron que formaban parte de grupos de Telegram y WhatsApp donde se hallaron registros sobre la presunta planificación de atentados en instituciones religiosas.
En la primera app de mensajería, formaban un grupo llamado “Salafi Brothers” en donde encontraron una serie de expresiones anticristianas, como así también imágenes y audios en la misma sintonía.
Por otra parte, en WhatsApp existía el grupo “Jammah Rivadavia” y estaba compuesto por cuatro varones. Allí se encontraron mensajes en los que hablaban de posibles ataques a una iglesia cristiana: “Nuestro primer ataque será al monumento de la idolatría de la rotonda“.
Los hechos en Uspallata
El 24 de enero, un grupo de aproximadamente 70 personas protagonizaron graves incidentes en Uspallata durante la inauguración de la Cámara de Proveedores Mineros. La protesta había sido convocada por sectores ambientalistas y rápidamente derivó en hechos de violencia.
Los manifestantes, que rechazan la actividad minera en la región, se enfrentaron con empresarios del sector, arrojaron proyectiles y corearon consignas contra las autoridades presentes.
Según registros audiovisuales difundidos en redes sociales, algunos participantes prendieron fuego comercios cercanos a la sede de la asociación.
La tensión aumentó cuando los manifestantes destruyeron mobiliario con la intención de frenar el evento minero. Ante esta situación, intervinieron efectivos del Cuerpo de Infantería y Grupos Especiales de la Policía, quienes lograron restablecer el orden.
