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Los susurros de cambio, cambio se siguen escuchando por las calles del microcentro capitalino. Sin embargo, la cantidad dearbolitos, los revendedores del dólar blue, está lejos de ser la de meses anteriores.

De acuerdo a estas particulares figuras de las “cuevas” locales, la compraventa del billete extranjero en el mercado informal está atravesando una “crisis” y que, en lo que va del año, se ha visto una reducción del 70% en las transacciones que se acostumbra a realizar.

Entre las variantes que complican el presente del negocio, desde el sector destacaron el menor poder adquisitivo de las personas, la brecha cambiaria mínima entre el dólar oficial ($1.204,77 para la compra) y su versión blue ($1.163 para la compra) luego de la salida del cepo, además de una disminución también del turismo internacional. Desde la semana pasada, el blue quedó por debajo del valor oficial de la divisa norteamericana.

Guadalupe, quien se desempeña como “arbolito” hace un año en calle San Martín y Catamarca de Ciudad, aclaró que la caída del trabajo se debe a diversas razones y que no se lo puede adjudicar sólo al fin del cepo cambiario.   

“La reducción en lo que va del año ha sido de un 70% y no se lo puede adjudicar a sólo una variable como en el fin del cepo cambiario. Está también el faltante de turismo, que antes era un ‘salvavidas’ que teníamos durante los meses malos”, aclaró.

El Gobierno nacional permitió, a partir del 14 de abril, que se pueden adquirir dólares al tipo de cambio oficial por homebanking, sin restricciones. Según los revendedores consultados por El Sol, es la opción “más elegida” en un contexto donde el blue se ubica por debajo del oficial y hay poco incentivo para ingresar al mercado informal.

Los arbolitos que se mantienen durante estos días, en gran parte para Guadalupe lo hacen gracias a que cuentan con “clientes fijos”. Esto teniendo en cuenta que cuesta mucho generar un vínculo de confianza y, de esa forma, captar nuevas personas se hace “imposible”

En una tarde normal se podía ver hasta filas en las casas de cambio. Ahora, por más demanda que haya, nunca se generaría una espera. La gente busca comodidad, por ahí le resulta más fácil hacer toda la transacción directamente desde la aplicación de su banco”, ejemplificó. 

El efecto del turismo

Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) arrojaron que el turismo receptivo cayó 25,4% interanual en los primeros 4 meses del año. Mientras que el turismo emisivo creció 67,6% interanual en el acumulado del primer cuatrimestre.

Para Pablo, un arbolito de Mendoza que lleva más de 3 años en el sector, el turismo ya no es el “salvavidas” que era antes cuando los meses eran malos. Lejos de apuntar al periodo que se atraviesa, el trabajador reconoció que durante esta época, habitualmente, “tiende a bajar”.    

“Abril y mayo siempre son meses donde el trabajo baja, incluso este periodo ha sido mejor que el del año pasado. Sin embargo, en el acumulado del 2025, se percibió una reducción muy notoria con respecto al 2024”, detalló.

En cuanto a los argentinos que viajan al exterior y que demandan divisas para sus gastos, a diferencia de lo que pasaba antes, ahora la mayoría prefiere pagar sus consumos con tarjeta y luego cancelar el resumen con dólares propios. Todo con el objetivo de evitar el recargo del 30% sobre la moneda norteamericana oficial.

Para muchos arbolitos, la situación se agrava mes a mes. Algunos han reducido sus horarios, otros se trasladaron a otras zonas y varios decidieron abandonar la actividad por completo: “Al igual que todos, nosotros queremos que el país mejore y funcione. Si para lograr esto nuestro trabajo dejará de ser una necesidad, tendremos que salir a buscar otra cosa”.