El diputado nacional del PRO, Omar de Marchi, está dispuesto a dar pelea y aprovechará el verano para hacer campaña para suceder al gobernador Rodolfo Suarez. Enemistado con parte del radicalismo, el legislador está definiendo un cronograma para salir a caminar por los departamentos y buscar el voto para las próximas elecciones.
“Va a ser un verano muy intenso. Estamos en una tarea de planificación permanente. Estamos tratando de no quedar atrapados en la rosca política, otros están obsesionados con la rosca. En mi caso estoy tratando de estar con la gente”, sostuvo De Marchi.
Sin embargo, el gran dilema por ahora es si el PRO seguirá dentro del Frente Cambia Mendoza con el radicalismo o si decide hacer rancho aparte para las próximas elecciones.
Durante el último año las relaciones no han sido buenas entre los principales partidos del frente. Reproches, disidencias, enojos y formas de pensar muy diferentes los han ido alejando cada vez más.
“Los frentes que se articulen tienen que responder a acuerdos provinciales. No creo más en los acuerdos personales, se evaluará en el próximo tiempo”, añadió De Marchi. Además, el ex intendente de Luján señaló que tienen tiempo hasta abril para tomar definiciones.
Hasta el momento reina la incertidumbre, pero lo que está claro es que hay enojo con algunos radicales, especialmente con el senador nacional Alfredo Cornejo. Desde el entorno del lujanino aseguran que el ex gobernador envía mensajes a su gente para que rompan con De Marchi.
“Cornejo es lo más kirchnerista que tiene Mendoza”, señalan desde el espacio del lujanino.
Si bien nada está dicho, desde el PRO no descartan irse del espacio por el “autoritarismo” que manejan los radicales.
Además, no temen que la decisión pueda perjudicar a Juntos por el Cambio a nivel nacional al argumentar que en la Provincia las elecciones serán desdobladas.
