El pan bajó 1,1% en junio respecto de mayo, según lo reflejó el estudio de índice de precios del Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional de Cuyo.
Alejandro Trapé, titular del Centro, afirmó que “este descenso se debe a un reacomodamiento, ya que el mes pasado (por mayo) se había incrementado 2,8%. Sin embargo, esta sección es bastante inestable”, dijo en alusión a los productos panificados.
“Hay que tener en cuenta que en el rubro de las harinas hay una gran variedad de proveedores, por ello, no son iguales los precios de los supermercados a los de las panaderías de barrio”, concluyó Trapé.
En el último trimestre (abril- junio), los rubros que percibieron un mayor aumento inflacionario fueron el de Frutas y Verduras, Limpieza y Panadería. Esto llevó a que el crecimiento del costo de la canasta básica se ubicara en 4,2% en el segundo trimestre del año.
Esta variación negativa en el sector del pan hizo reajustar la canasta básica de junio, dejándola sin aumento, ya que la carne también mostró un retroceso de 3,1 por ciento.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Panaderos de Mendoza, Antonio Dibeta, aseguró que pese a esta merma inflacionaria, no bajarán los precios.
“No se prevé una disminución en los precios, ya que nosotros intentamos mantenerlos estables”, aseveró Dibeta.
“La crisis ha provocado un sistema de ahorro extremo, al punto de que las familias no quieran gastar”, opinó Diabeta, y explicó que “es una realidad que los clientes duden entre comprar comida complementaria, como es el pan o las facturas, o gastar en alimentos más consistentes y nutritivos”, finalizó.