Los hombres tienden más a poner su personalidad al servicio de un objetivo, mientras que las mujeres dan más valor a la expresión de emociones y la comunicación.
Esta habilidad en la comunicación de ellas se debe a que tienen más células nerviosas en el hemisferio izquierdo del cerebro, que es el encargado del lenguaje, en comparación con los hombres, y por lo cual, se deduce, que por esta misma razón, ellas necesitan explicar verbalmente cada cosa que pasa.
