Mendoza es la quinta provincia con peor conectividad a Internet en Argentina y la calidad del servicio también presenta graves problemas: la velocidad de la conexión en la provincia tuvo una “parálisis” desde 2017, con una pequeña variación a partir de la pandemia.
Los datos surgen de un informe de la Cámara Argentina de Internet (Cabase) correspondiente a la primera mitad del 2021, en base a los relevamientos del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom). Comparado con los índices nacionales, Mendoza se encuentra debajo del promedio en accesos fijos y velocidad.
En el segundo trimestre de 2017, Mendoza contaba con una velocidad promedio de bajada de 4 Mbps. Cuando terminó ese año, ese índice se ubicaba en 6 Mbps.

Desde entonces y hasta fines de 2019, la velocidad promedio se mantuvo. La única variación se dio, lentamente, en los accesos cada 100 hogares: de 33 a 41.
Si bien San Juan hoy tiene el servicio más lento del país, en San Luis se sostuvo una mejora que aventajó por varios megas a Mendoza.
Para el inicio de 2018, ambas provincias contaban con los mismos 6 Mbps de velocidad promedio de bajada. En accesos cada 100 hogares, San Luis tenía 10 veces menos conexiones que Mendoza. Al año siguiente, sin embargo, el panorama ya había mostrado un cambio significativo.
En el inicio de 2019, San Luis era un mega más rápido que Mendoza. Además, 67 de cada 100 hogares puntanos ya contaban con Internet, mientras que el promedio mendocino era de 38.

Dejada atrás
Con el inicio de la pandemia, comenzó una mejoría, de la mano de una mayor dependencia por parte de la sociedad de contar con un servicio que soportara todas las actividades básicas: desde estudiar y trabajar hasta entretenerse.
Así, se consolidó un promedio de 8 Mbps en el primer trimestre de 2020, para terminar con 13 Mbps a mediados de 2021.
Sin embargo, otras provincias que se encontraban con números similares en la prepandemia tuvieron un impulso que dejaron rezagada a Mendoza en cuanto a la calidad del servicio.
Ese fue el caso, por ejemplo, de La Rioja, que a fines de 2019 tenía la misma velocidad que Mendoza: para mediados de 2021 ya contaba con 39 Mbps, casi cinco veces más de potencia en menos de dos años.
A su vez, San Luis ya contaba con una estructura muy lejana a la de Mendoza: 22 Mbps y 83 accesos cada 100 hogares.
Por qué
Agustín Sanchez, gerente de Wiber Fibra Óptica, señaló un patrón común entre las provincias que tuvieron un crecimiento por encima del de Mendoza en la calidad de Internet: el acceso a la infraestructura pasiva, es decir, los postes que ya existen en esos territorios.
“En lugares donde las empresas eléctricas son provinciales, sus tendidos han crecido sin mayores inconvenientes. Donde no ha ocurrido es donde los operadores tienen un valor de acceso excesivo a los postes”, observó.
El vicepresidente de la Cámara de Informáticos Unidos de Mendoza (CIUM), Daniel San Juan, diagnosticó el mismo problema.
“El crecimiento de la fibra óptica en Mendoza se empezó a dar hace muy poco, sin la posibilidad de utilizar los postes ya existentes. Algunas empresas grandes pusieron los propios en Dorrego, por ejemplo, y otros lograron acuerdos en Godoy Cruz, pero el centro y la mayor parte de Mendoza tienen un panorama complejo”, detalló.
Ver también: Más fibra óptica: el “enredo” a resolver para mejorar el servicio de Internet
Sin infraestructura para el tendido de fibra óptica, la alternativa es un servicio aéreo. “Es muy simple y muy caro. No se satisface la creciente demanda de velocidad en el servicio. Incluso con los operadores de fibra que hay en Mendoza ahora, pasarán varios meses para que se vea un crecimiento”, apuntó San Juan.
Dentro de los miembros mendocinos de la Cámara Argentina de los Pequeños Proveedores de Internet, la esperanza está puesta en el acuerdo que firmó el Gobierno con operadores locales y distribuidoras eléctricas para establecer un marco en el que se alquilen los postes eléctricos. Sin embargo, el nerviosismo avanza a medida que el convenio no se aplica.
Un operador de la cámara mencionó a El Sol: “Esta es una pelea que viene desde hace años. El gobernador todavía no publica el decreto necesario y Edemsa no avanza con la parte que le corresponde. Si eso no se destraba, vamos a seguir en las mismas condiciones”.
