La víctima se llama Julia Beatriz Roldán de Aracena, de 58 años, quien fue hallada muerta en el interior de una acequia por dos niños que estaban jugando en las inmediaciones.  Fuentes policiales informaron que la mujer vivía en la manzana B casa 21 del kilómetro 11 de Rodeo de la Cruz. Anoche salió de su vivienda a las 0.30 para buscar a su hija María Jimena, de 22 años, porque no regresaba. Pero la que nunca más volvió fue ella. Hoy a la siesta, dos niños que se encontraban jugando cerca del cadáver, fueron los que dieron aviso a sus padres y minutos después la policía llegó al lugar.  El cuerpo estaba en una acequia de una finca, del barrio Pascual Lauriente. Se encontraba completamente desnudo, la cara estaba comida por los perros y también le faltaba el brazo derecho.  Cuando llegaron las hijas de la mujer a la escena del crimen, ingresaron en una gran crisis de nervios al reconocer la ropa de su madre, que estaba sobre los tobillos del cadáver.