El anuncio del pasado viernes del Gobierno nacional para eliminar los impuestos en las compras al exterior despertó opiniones contrarias en los mendocinos involucrados en el comercio local. Algunos reaccionaron con alarmismo y preocupación, mientras otros entendieron la medida como una oportunidad para una “adaptación” de la oferta en varias áreas de la economía mendocina.
Manuel Adorni, vocero presidencial, y Pablo Lavinge, secretario de Comercio e Industria de la Nación, fueron los encargados de dar a conocer la quita de carga impositiva a las compras en el extranjero a partir del mes de diciembre.
La decisión del Ejecutivo nacional se da en un momento particular en la provincia de Mendoza, donde se han popularizado en gran medida los “tours de compras“, viajes entre Argentina y Chile enfocados en la compra de mercadería en el vecino país por sus precios considerablemente más bajos.
Cabe destacar que la gente que trae mercadería de esta forma compone un mínimo margen en consideración con las grandes importaciones que podrían producirse a raíz de esta medida.
Desde la Cámara de Comercio, Industria, Turismo y Servicios de Mendoza (CECITYS), ente que ya se había posicionado en contra de estos viajes por considerarlos como “tráfico hormiga“, se definió la medida del Gobierno liberal como “la muerte del comercio y la industria”.
Esta última fue incluida, ya que, según explicaron, “el motorizador de la industria es el comercio”.
Expectativa de la UCIM
Por otro lado, Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM) reaccionó con mejores expectativas al anuncio. Su presidente, Daniel Ariosto, consideró que la medida afectará tanto al comercio como a la industria. “No en términos absolutos, pero sí en determinados rubros se verá la diferencia, porque la diferencia de precios es mucho más accesible”.
Ariosto aseguró que esta situación puede generar una mayor competitividad en el comercio local, eso sí, luego de un primer impacto que la libre importación pueda tener en el panorama del comercio mendocino.
“Esto puede ampliar la gama en áreas como los alimentos o en el sector textil. El Gobierno tiene el deseo de que se afloje con los impuestos y que los precios bajen”, aseveró.
Además, explicó que el desface de los precios ante la desaceleración inflacionaria llevó a que muchas personas decidan movilizarse a Chile para comprar productos a menores precios: “algunos siguen manteniendo los precios como si hubiera 25% de inflación, o si el dólar estuviera en 2500 o 3000 pesos”.
Con esto, el empresario consideró que la medida del Gobierno de Javier Milei puede terminar siendo beneficiosa para la competitividad del comercio en Mendoza. Pero para que esto ocurra, los comerciantes deberán adaptar sus precios si quieren superar la situación.
Opinión de un economista
El economista mendocino Daniel Garro también aseguró que la medida del Gobierno puede tener un impacto positivo en la economía y en el comercio de Mendoza. Además, sumó que “el punto aquí es que se empieza de a poco a liberar también lo que tiene que ver con el control del cambio y el CEPO“.
Aunque consideró que la iniciativa del Efectivo “recién es un inicio“, Garro consideró que “liberar el mercado siempre es una buena medida”.
En esta línea, el economista apuntó contra los comerciantes locales por mantener precios “altísimos” para productos de “mala calidad”:
“Si bien es verdad que la comparativa de costos de estructura, impositivos y demás de Argentina son altos respecto a otros países, no sentí que se preocuparan por eso cuando tenían protecciones de todo tipo y los que salían perjudicaron a los consumidores argentinos, teniendo que comprar cosas de mala calidad y a precios altísimos”.
Además, sumó que “tienen que acostumbrarse a que están en un país gobernado por peronistas la mayor parte del tiempo, que ha hecho que sea costosísimo fabricar en Argentina por la alta presión impositiva, la alta inflación, la alta cantidad de regulaciones normativas, leyes contra el mercado”.
Garro determinó que “en cuanto a la afectación vamos a tener que esperar. Hay restricción presupuestaria, así que hay que ver compras de 3.000 dólares, no son grandes y además hay que pagar aranceles y ese tipo de cosas. En donde no pagan aranceles son en compras de hasta 400 dólares. No mueve mucho la aguja, pero es un inicio para ir terminando con el control de cambio del CEPO”.
