La Justicia intenta descubrir la identidad de las personas que extorsionaron a Alexandra Larsson y por ello, dispuso un allanamiento en la casa de quien habría realizado la primera llamada para exigir dinero a cambio de no difundir el material con contenido erótico. 

El Juez que entiende la causa había ordenado un primer allanamiento en el domicilio de Leandro Serrat, un ex novio de La Sueca. Ahora, las miradas apuntan hacia dos lugares distintos: uno de ellos sería el domicilio de la persona que habría efectuado la primera comunicación extorsiva y la segunda, a la casa de una RRPP quién le habría informado a Larsson sobre la existencia de el material. 

Varias semanas atrás se dio a conocer la existencia de un video donde la modelo estaría manteniendo relaciones sexuales junto a más de un hombre. A partir de ese episodio, la participante de Bailando 2012 se defendió diciendo que fue obligada a consumar el hecho y, después, extorsionada por un ex novio, quien sería el autor de la filmación. Aparentemente, la chica del momento habría sido llevada a un departamento ubicado en Puerto Madero bajo un alto grado de ebriedad.

El material empezó a a ser ofrecido a distintos medios a un precio de $10.000 y, si bien la prensa ha dejado de hablar un poco del tema, la justicia sigue investigando. Lo último que se sabe es que, tras realizar varios allanamientos y haber secuestrado el video de la casa de Leandro Serrat, ex novio de “La Sueca”, se ordenó un nuevo allanamiento.

La nueva disposición tendría lugar en la casa de la persona que hizo el primer llamado extorsivo. La diligencia judicial se hizo en San Martín, provincia de Buenos Aires y por ahora no se encontró nada. 

Otro procedimiento se dio en la casa de Maru Morales, relacionista pública de Larsson, quien habría advertido a la chica sobre la existencia del video porno del cual ella es protagonista.

Ambas acciones judiciales tienen que ver con una investigación que trata de comprobar si es verdad que Alexandra fue extorsionada y si filmó ese video casero “obligada” o con su pleno consentimiento. 

Fuente: Pronto y Minuto Uno