Francisco Serra, exlíder de la banda Pancho y la Sonora Colorada, murió este martes en la localidad cordobesa de Villa Giardino por complicaciones que le trajo la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Tenía 61 años.
“Con un profundo dolor en el alma, hoy nos toca despedir a una excelentísima persona que dedicó su vida a lo que más amaba su familia y la música”, escribió su familia en la página oficial de la banda en Facebook.
“Después de una batalla contra la ELA, (esclerosis lateral amiotrófica) nos toca despedirte Francisco Serra o como muchos te conocían Pancho. Gracias por todo los que nos brindaste como papá y como marido, y todas las sonrisas que supiste llevar a personas de todo el mundo a través de tu música. Gracias a todos los que se comunicaron con nosotros el día de hoy para transmitirnos sus condolencias. Gracias pa. Te amamos”, cierra el comunicado.
El cantante santafesino había sido diagnosticado hace seis meses de la enfermedad del sistema nervioso que debilita los músculos y afecta las funciones físicas. Estaba radicado hace décadas en las sierras cordobesas.

Su carrera
Tras empezar su carrera de niño en el folclore como guitarrista, a principios de los ’80 Francisco Serra formo parte del trío Desliz, que tomaba inspiración en The Police. Luego, grabó con JAF y León Gieco y fue plomo de Memphis La Blusera, Silvina Garré y Luis Alberto Spinetta.
Posteriormente, poco antes de iniciar los ’90 formó “Pancho y la Sonora Colorada”, un grupo de música tropical que se generó por “la necesidad de comer”, tal como dijo Francisco en una entrevista.
Llegaron a vender más de 300 mil discos y dejo un hit que sonara para siempre: “Cachete, pechito y ombligo”.
“Por supuesto que los temas que a mí me gustaban no vendieron nada y ‘Cachete, pechito y ombligo’ fue un furor que cambió mi vida y cambió la música en la Argentina, porque en los boliches bailables empezó a entrar la cumbia gracias a él”, dijo Francisco.
“Hasta hoy se me acercan y me dicen ‘gracias Pancho, cuando los bailes se me vienen abajo pongo el tema y la gente sale de nuevo. Me salvaste muchas noches de trabajo’”, agregó en aquella nota.
Pero luego, todo cambió. “Yo me di cuenta de que todo se iba apagando y de que los tiempos iban cambiando”, explicó Pancho, quien decidió radicarse en Villa Giardino, Córdoba, en el 2000.
