Un nuevo capítulo se vivió en la “historia de amor” de Marina Calabró Y Rolando Barbano. El escenario fue la entrega de los premios Martín Fierro de Radio, donde ambos lograron una estatuilla por su desempeño en “Lanata sin filtro”.

Cada uno nominado en su respectiva terna, compartieron mesa, uno al lado del otro. La expectativa estaba no sólo en que pudieran ganar, sino más bien en lo que pudieran decir.

La primera en subir al escenario fue Marina Calabró. Sorprendida por el reconocimiento, la panelista salió eyectada de su silla, abrazó a Barbano y le dio un beso en la nuca, y emprendió su camino al escenario.

“Se lo quiero dedicar a Jorge Lanata, que se está reponiendo, que me permite trabajar con libertad hace nueve temporadas”. Y continuó nombrando uno a uno a sus compañeros de cada día, hasta que hizo una pausa en el nombre más esperado. “A Rolando”, dijo con un énfasis particular, y la cámara lo tomó al hombre de policiales, que seguía las alternativas sentado junto a su hijo.

 “Se lo quiero dedicar a mi viejo, perdón que fue competencia desleal, porque este fue el Cala desde arriba”, dijo, en el recuerdo eterno de Juan Carlos. “A mi vieja, antes de que me escriba de Brito y me diga que ‘te olvidaste de Coca’. A Iliana, que está pendiente de esto, a veces te quiero matar, pero te quiero. A Mía, que sufre mis cuatro laburos y que está incondicionalmente para sostenerme, aunque la madre soy yo. Gracias APTRA”. Y cuando parecía quedar todo ahí, largó la estocada final“Se lo quiero compartir a mi amor. Sí, a vos, Rolando. Gracias”.

Luego llegó el turno de Barbano. Al escuchar su nombre, el periodista besó y abrazó a su hijo Rocco, le dio un beso en la frente a Calabró, se abrazó con parte de sus compañeros y subió al escenario junto al niño.

“Para mí es importante recibir este premio, recibirlo con mi hijo Rocco a quien se lo dedico, se lo dedico a mi hija Nina que está en casa, a mi viejo querido, a mi mamá, a mi hermana, a mis amigos, y a la gente de la 271″, expresó, antes, se lo había dedicado a Jorge Lanata.

Y ahí terminó, sin lo que el público quería escuchar. Ni “Marina”, ni “mi amor”, ni “mi novia”. Y recibió los abucheos de los presentes cuando terminó de dar su discurso.

Con información de Teleshow