Tras haber sido eliminada de Gran Hermano, Furia se sentó con los analistas del reality y no sólo analizó su juego, sino que respondió todas las preguntas que le formularon, entre ellas, por qué ejercía tanta violencia contra sus compañeros y sus enemigos. Sin embargo, en vez de hacer un mea culpa, dio una ridícula explicación.
En realidad, el programa fue bastante light, ya que parecía que querían blanquear la imagen negativa que tenía Juliana Scaglione. Pero Ceferino Reato aprovechó un descuido y le preguntó sobre los insultos y los ataques dentro de la casa más famosa de la Argentina.
“Insultar no es violencia. A mí me encantaría que entren a la casa y entren a jugar. Algunos de nosotros dormimos solo cinco horas. No queremos dormir porque amamos este juego y queremos estar despiertos, pero tenemos que descansar”, dijo Furia.
Luego siguió explicando las necesidades que, según ella, pasa debido a darlo todo por el juego: “Algunos de nosotros no comemos bien, algunos de nosotros nos la pasamos jugando, nos empezamos a olvidar de nuestra propia vida porque estamos dentro del juego”.
Con información de Paparazzi
