La madre de Britney Spears, Lynne Spears, por fin sale a escena para defender a su hija que lleva años intentando poner fin a la tutela paterna y recuperar el control de su vida. Lynne Spears, que hasta ahora había permanecido en silencio, ha presentado documentos judiciales solicitando permiso para que la estrella del pop contrate a su propio abogado que ha dejado el caso en medio de la batalla por la tutela.
Lynne, quien nunca ha tenido un papel formal en el proceso pero es considerada parte interesada, solicitó en una petición formal, para que la corte “escuche los deseos de su hija”, permitiendo que la cantante “contrate a su propio asesor legal privado” por primera vez en más de 13 años.
Britney, de 39 años, había estado representada anteriormente por Samuel D. Ingham III, a quien un juez nombró como representante legal en febrero de 2008 inmediatamente después de declararse la incapacidad de la cantante.
Lynne, de 66 años, calificó el testimonio de Britney en la corte del 23 de junio como “una demostración de valentía” y elogió a su hija por “mostrar su corazón en una súplica apasionada para ser escuchada en varias solicitudes”. También dijo que Britney es «capaz de cuidar» de sí misma y ha podido hacerlo “durante los últimos años”.

