Con amplia trayectoria como intérprete, compositora y maestra de canto y educación de la voz, Débora Gotlib llega a Mendoza desde Buenos Aires con un método de cuidado y descubrimiento de nuestra voz que resulta muy atractivo a cualquier persona cuya ocupación implique necesariamente el uso de las cuerdas vocales.
Esto incluye tanto a cantantes como actores, docentes, oradores e, incluso a gente que se preocupe por cuidar su aparato fonador. Bajo esta perspectiva, Gotlib dictará un seminario intensivo Cuerpo como Instrumento Sonoro, en el que transmite la Metodología Funcional de la Voz, el método desarrollado por Eugene Rabine. Gotlib se capacitó en esta técnica en el teatro Colón.
Además, lleva adelante un proyecto musical con su cuarteto de jazz y trabaja junto al pianista y compositor Marcelo Pablo Katz. En diálogo con El Sol amplió los detalles de su interesante e innovadora propuesta.
¿Qué es la Metodología Funcional de la Voz?
Fue creada por Eugene Rabine, un estadounidense que hoy reside en Alemania. Un agudo investigador, intuitivo, avanzado en su tiempo, que ha desarrollado un método que incorpora en la enseñanza del canto y de la función vocal la realidad científica de lo último que se sabe acerca de la voz. Incluye descubrimientos de los últimos años, que generalmente demoran mucho en llegar a los especialistas de la voz.
Él realiza un abordaje somático, es decir, a través de un entrenamiento corporal de mucha percepción, sensibilidad y desarrollando autoconciencia para el movimiento, pues uno es capaz de vivenciar; de sentir a pleno las capacidades corporales. Esto es algo generalmente exclusivo de deportistas de alta performance, bailarines, o terapéuticas de rehabilitación de las mas sofisticadas en el mundo actual. Los alumnos del Rabine Institut en Alemania, por ejemplo, son entrenados con el método Feldenkrais.
¿Y en qué consiste el método?
En el entrenamiento funcional del cantante hay una compleja armonía de relaciones físicas, biológicas y emocionales y esta complejidad es riquísima, no sólo en términos de facilidad y cuidado vocal, sino también en recursos expresivos. Abordamos nuestro único y maravilloso instrumento con todo el potencial que ya tenemos.
No somos imitadores o buscadores de imágenes para comprender nuestra voz, somos únicos; la búsqueda es más un encontrar. Es sorprendente la capacidad que todos poseemos para el canto. En este camino de realidad científica realmente encontramos nuestra propia voz.
¿Es sólo para cantantes?
No, los artistas, los músicos, por ejemplo, también se benefician enormemente. Es amplia la capacidad de este nuevo abordaje somático, un cuerpo habitado desde lo sensible, una casa que nos es propia que podemos percibir, disfrutar. Se trata de encontrarnos con este maravilloso y sabio cuerpo, que es nuestro instrumento.
¿Cómo conociste esta técnica?
A través de la Fundación Teatro Colón, allí, en el teatro comenzamos hace ya más de 10 años. Renata Parussel, argentina residente en Alemania, trajo esta propuesta de formación.
En Mendoza, ¿cuáles son la opciones para experimentar este método?
Vengo realizando algunos talleres y seminarios. En febrero hice dos intensivos en el teatro Independencia. Quedó gente sin lugar, así que iré repitiéndolos en el año. En mayo, haré este seminario de dos días, el 14 y 15 de mayo de 10 a 13, 6 horas totales de entrenamiento, que es para cantantes que tal vez se hayan entrenado con técnicas tradicionales y deseen encontrarse con lo que, para mí, es un método de avanzada.
Es también una propuesta para actores, bailarines, músicos y especialistas de la voz, o quienes deseen encontrar modos eficientes y saludables para hablar y cantar. No es necesario tener experiencia en el uso de la voz. En cuanto al taller, cada 15 días viajo a Mendoza, cada encuentro es de 2 horas y media, dos clases mensuales.
Para más información se puede consultar la página web: www.uncuerpodevoz.wordpress.c om. En Facebook: Canto-Funcional Débora Gotlib.
