El method acting sigue cobrando “víctimas” en Hollywood y esta vez el turno fue de Orlando Bloom, quien perdió más de 23 kilos para interpretar a un boxeador retirado en The Cut, la última película del director Sean Ellis.

La cinta, presentada en el Festival de Toronto (TIFF), explora los extremos a los que el cuerpo puede llegar y reflexiona sobre la dismorfia corporal en los hombres.

Para este rol, Bloom siguió una dieta extrema durante tres meses antes del rodaje. El plan de Ellis fue filmar el final de la película, donde el personaje debía estar en su punto más bajo de peso, al inicio de la producción, permitiendo que el actor recuperara energía y peso conforme avanzaba la filmación.

La alimentación del actor se redujo a atún y pepino, lo que provocó no solo una pérdida drástica de peso, sino también efectos mentales significativos.

Bloom confesó a Variety que lo más difícil no fue la falta de calorías, sino los problemas mentales derivados de la dieta. “Me sorprendió más la privación de sueño que la falta de comida”, comentó el actor.

Por su parte, Ellis admitió que la dieta era tan severa que trabajar en esas condiciones habría sido imposible para Bloom.

The Cut no es solo una historia de un boxeador frustrado, sino un retrato aterrador de los límites del cuerpo humano, que pone en evidencia la presión a la que se someten algunos actores en busca de una transformación física extrema.

Fuente: con información de Infobae.