Pasado el mediodía de este jueves, Jey Mammón aterrizó en Madrid con el fin de tomarse unos días de descanso en medio del escándalo en que se encuentra después de que tomara estado público la denuncia que le hizo Lucas Benvenuto por supuesto abuso sexual.
Mammón se enojó con los periodistas que lo estaban esperando en el aeropuerto de Barajas, donde señaló que lo sorprendió ver prensa del país en suelo español.
“Estoy un poco asediado, porque me vine a descansar un poquito y no me imaginé que me iban a esperar” admitió.
“¿Notás un maltrato de parte de los periodistas?”, le preguntaron.
“De parte de ustedes, no. Pero dije que no iba a hablar más y por lo pronto esperaría que lo entiendan”, indicó el conductor.
“Es nuestro trabajo lamentablemente”, señaló una de las cronistas. “No ‘lamentablemente es tu trabajo’. Tu trabajo es hermoso, pero acá terminó mi parte con ustedes”, replicó.
Y ante la insistencia, señaló. “No vine a vivir, vine a relajar un poco, porque es como que se escapó del país. Me vine a relajar, si me dejan, me relajo. Si no me dejan, va a ser difícil”.
Jey fue acusado por Lucas Bevenuto y explicó que realizó la denuncia en el año 2020 durante la pandemia, pero la fiscal que llevaba la causa señaló que estaba prescripta, por lo cual no podrían avanzar con la investigación.
“Hace un año y medio decidí hacer mi última denuncia porque me lleva tiempo poder hablar y denunciar. Esta persona está conduciendo un programa en Telefe. Es un conductor y músico. Yo salí con él desde los 14 años hasta los 17. Mi mamá ha estado al tanto de eso. Lo conoció. Mi mamá llamaba a su casa para preguntar: ¿Lucas llegó?. Él tenía 32 y yo, 14″, contó el joven y agregó que “lo denuncié en 2020, en medio de la pandemia. La audiencia fue por Zoom y la fiscal me dijo: no podemos hacer nada porque el caso prescribió, si vos querés hacer visible este caso en los medios, tenés que saber que no vas a lograr nada de parte de nosotros porque prescribió”. Es la historia de mi vida esa palabra: prescribió”.
Con información de Infobae.
