Con un registro interpretativo admirable, que le permite asumir cualquier reto y transitar –a veces desde las antípodas– de un personaje a otro con absoluta autenticidad, el actor español Javier Bardem sigue cosechando logros, a tal punto que se ha consagrado en la figura cinematográfica más importante del 2007. Javier Bardem ha sido premiado como mejor actor secundario por los críticos de Nueva York por su participación y brillante desempeño en la cinta No country for old men.

    Es la primera vez que un español gana este prestigioso galardón. El siguiente peldaño para el español es la carrera por los Oscar. Todas las quinielas apuntan que este año la preciada estatuilla será suya. Sin embargo, no es el primer premio que recibe la adaptación de la novela de Cormac McCarthy, sino que, además, ha sido elegida como mejor película del año por la organización Nacional Board of Review.

    Tampoco es la primera vez que Bardem acudirá al Kodak Theatre.En el 2001, la interpretación del poeta cubano Reinaldo Arenas en Antes de que anochezca ya lo llevó a pasear por la alfombra roja antes de quedarse sin el Oscar en aquella ocasión. Sin dudas, esto es una prueba más de que Javier Bardem ha conquistado Hollywood, lo cual no resulta extraño, teniendo en cuenta su extraordinario talento.

    UN ACTOR EN ASCENSO. El español, a los 38 años, comienza a ser muy popular en Estados Unidos, y no sólo por su romance con su antigua amiga Penélope Cruz, una de las grandes estrellas hispanas de Hollywood desde hace años, sino porque ha deslumbrado, sobre todo por su trabajo, aunque muchos ya lo recordaban de películas tan notorias como Mar adentro, con la que consiguió la candidatura al Globo de Oro en el 2004, y sobre todo por Antes de que anochezca.

    Sin embargo, nunca había estado tan integrado en el mundo estadounidense como en estos momentos, con dos películas en cartelera, No country for old men, por la que acaba de recibir el premio Gotham, entregado anualmente por el Independent Feature Project, la organización de cineastas independientes más importante de Estados Unidos, y El amor en los tiempos del cólera, lo cual lo sitúa en una esfera mayor dentro de la Meca.

    SU DESEO DE CONQUISTAR BRODWAY. Lejos de su gran éxito, el español lucha por nuevos desafíos, entre ellos está la posibilidad de conquistar Brodway, tal como lo hizo su colega y compatriota Antonio Banderas. Al respecto, Bardem no pudo menos que reconocer la importancia del papel desempeñado por Antonio Banderas desde la década de 1990 para abrir las puertas de Hollywood y del cine estadounidense a los actores españoles.

    “Personas como yo tenemos que agradecer a Antonio lo que hizo al dar el paso de venir a Estados Unidos.No es nada fácil hacer las maletas y trasladarse a un país extranjero a labrarse una carrera cuando ni siquiera hablas su idioma”, afirmó Bardem. “Poca gente quiere ver el trabajo que ha tenido que hacer Antonio.

    En España somos muy celosos de lo nuestro, pero hay gente que puede ser muy mala al mismo tiempo”, explicó el actor, quien recordó lo mal que lo pasaron ciertos actores españoles al tener que interpretar papeles en inglés a las órdenes de los directores Woody Allen o Milos Forman, quienes rodaron en España sus últimos filmes.

    Según el actor, “quienes criticaron a Banderas, por ejemplo, sudaron gotas de sangre al tener que decir una cita en inglés”, aunque en ningún momento se refirió personalmente a ningún actor o actriz en concreto.

    DE LA PANTALLA GRANDE A UN MUSICAL. Mientras se prepara para un nuevo desafío, Bardem habló con la prensa neyorquina y manifestó: “Sería un honor seguir los pasos de Antonio en Broadway. Para mí fue maravilloso decir unas líneas en inglés en una película y sería increíble hacer lo mismo sobre un escenario”.

    Asimismo, reconoció estar tomando clases de baile para la adaptación al cine que Rob Marshall prepara de Nine y que protagonizará junto a Penélope Cruz, “si la huelga de guionistas lo permite”. Además, el actor canario, que reconoció haber aprendido inglés “gracias a las canciones de la banda de heavy metal AC/DC”, habló de varios proyectos futuros y no escondió su debilidad por Al Pacino y el director Martin Scorsese, con quien asegura que le encantaría trabajar.

    Durante a charla, el actor también recorrió su trayectoria profesional, desde sus inicios con Bigas Luna hasta el hecho de trabajar con Pedro Almodóvar, en un acto en el que hizo hincapié en los papeles que le han supuesto mayor éxito, como el de Ramón Sampedro en Mar adentro o el del poeta cubano Reinaldo Arenas en Antes de que anochezca, que le valió una nominación en los premios Oscar como mejor actor.

    También se centró en explicar los pormenores de los rodajes de la cinta de No country for old men, dirigida por los hermanos Coen y que, según anunció, no doblará en su versión en español, y de El amor en los tiempos del cólera, de la que aseguró estar triste, por las malas críticas que ha recibido.

    No hay dudas, a estas alturas de que Javier Bardem es uno de los mejores actores de nuestra cinematografía. Enormemente camaleónico, ha demostrado su valía en infinidad de papeles.Aunque fue capaz de decirle que no al mismísimo Steven Spielberg para un papel que luego terminó haciendo Colin Farrell, poco a poco Bardem se va haciendo un hueco en el cine norteamericano.

    Actualmente, tiene infinidad de proyectos con importantes directores y no sería de extrañar que muy pronto lo viéramos codeándose con la elite de Hollywood, como le ha pasado a su prestigioso compatriota Antonio Banderas, reconocido en el mundo entero.