Ernesto Suárez cumple 60 años en la escena teatral y para celebrarlo ha previsto el estreno de “Festejo Teatral”, un espectáculo que lo tendrá como protagonista junto a una docena de artistas locales. La cita es el sábado 1 y domingo 2 de julio, a las 21, en el teatro Independencia.
En la oportunidad, El Flaco estará acompañado por un puñado de artistas que son parte de su más entrañable círculo teatral y de amistad. Entre ellos: Daniel Quiroga (quien es además su sobrino), Sandra Viggiani, Chicho Vargas, Marcelo Lacerna, Adrián Sorrentino, Marcelo Sánchez. Además, la participación de Ezequiel Yasar, Gonzalo Aranda y Oscar Pizarro y una de las compañías teatrales creadas por Suárez, “De sol a sol”.
Pero eso no es todo, sino que contará con dos participaciones muy especiales como son las de sus hijas, Anita y Laura. Con la mayoría de los actores y actrices, se recrearán fragmentos de las obras más representativas compartidas con Ernesto Suárez.

Las entradas ya están a la venta en Entrada Web y también en la boletería del teatro, de miércoles a domingo de 18 a 21.
Un imprescindible del teatro
A lo largo de estos 60 años, Suárez ha tenido una premisa bien clara a la hora de presentar sus espectáculos: tienen que hacer reír y pensar al espectador.
Con esas bases claras, el actor arrancó a los 23 años, motivado por un director de teatro que vio en él a un joven con mucho carisma, algo que El Flaco no tenía noción de lo que significaba, pero que en su interior intuía que algo bueno era.
“Mi primer espectáculo fue en un teatro que se encontraba en la Biblioteca General San Martín. Previo a subir a escena temblaba de miedo, pese a que mi papel era bien chiquito. Lo cierto es que la gente me aplaudió de pie y, desde entonces, nunca me bajé de las tablas“, recordó.
Así arrancó este artista que provenía de una familia muy humilde, conformada por su madre, su verdadero pilar y de quien heredó la necesidad de afrontar las adversidades con humor, y sus 4 hermanos.

“A lo largo de estos 83 años pude darme cuenta que valió la pena jugársela por el teatro, ya que hoy siento que fue la mejor decisión que tomé en mi vida. El camino no fue nada fácil, perdí trabajos, perdí una pareja, modifiqué mi estándar de vida, pero hice lo que verdaderamente quise, con la libertad que siempre anhelé”, expresó.
Hasta el día de hoy, Ernesto Suárez se sigue subiendo a las tablas, sigue recorriendo escuelas y cárceles con sus historias, las que las presenta de manera gratuita, conforme a su ideología.
“El teatro es mi pasión, es mi vida, me permitió conocer varios países del mundo y también me dio la posibilidad, junto a mi compañera de vida, Mónica Pacheco, de comprarles una casa a cada una de mis hijas, Ana y Laura”, expresó.
Despojado de todo tipo de lujos, El Flaco aún se maneja en el Renault 12 que se pudo comprar hace 30 años y, de acuerdo con sus propios dichos, no piensa cambiarlo.
“No soy ni el mejor ni el peor artista de Mendoza, soy un laburante que a lo largo de estos 60 años ha realizado más de 5 mil funciones, un número interesante”, dijo entre risas.
A la hora de hablar sobre el teatro actual, Suárez se puso un poco serio y manifestó que hay cosas buenas y malas. “Hoy lo que estoy observando es que se hace teatro de manera muy superficial, sin un contenido social”, expresó.

Además, se mostró indignado con algunos productores y dueños de teatros, ya que están trayendo a figuras nacionales para llenar las salas. “Acá tenemos artistas muy buenos y sería interesante que ellos tengan la oportunidad de ocupar los espacios“, consignó.
Finalmente, y ya cansado con el asedio periodístico de estos días, el actor habló sobre la posibilidad de retirarse de los escenarios y afirmó: “Salvo que no tenga manera de movilizarme seguiré haciendo teatro. Es mi pasión, no puedo no hacer lo que más amo en el mundo”.
En tanto, agregó que en caso de tener que bajarse de las tablas seguirá juntándose con su grupo de amigos de El Bermejo, a los que quiere mucho y con los que se reúne una vez por semana”.
Los amigos reconocen al maestro
Adrián Sorrentino, otro de los grandes referentes que tuvo el privilegio de compartir obras, contó que Suárez es una inspiración constante en su vida.
“Cuando él llegó desde el exilio, a mis 12 o 13 años, tuve la suerte de caer en sus manos y en el de todo su equipo de trabajo y siempre ha sido un inspirador en todo sentido, tanto en lo artístico como en mi vida personal”, comentó.

Otro de los grandes artistas locales es Daniel Quiroga que, además, tiene el plus de ser sobrino de Suárez. Sobre este “tributo”, el actor dijo que “no nos alcanza el tiempo, el papel y la tinta para hablar de El Flaco. Hemos convivido toda una vida y dentro de esa vida, hemos compartido casi 40 años de trabajo”.

“Es una marca registrada y un referente para todos los artistas locales. Un amigo, maestro, compañero, generador de espacios. En definitiva, un hombre querido por toda la gente”, sentenció.
Ana, una de sus hijas, lo definió como un artista sumamente admirable, su obra y lo que ha hecho a lo largo de su trayectoria se ha transformado en un verdadero ejemplo para ella y la sociedad.
“Si hay algo particular que lo caracteriza como persona es su capacidad de juego, su apertura, sus convicciones artísticas, sociales, políticas, su apertura mental, su arte y su manera de contagiarlo. Mi padre es una de mis referencias vitales junto a mi madre”, manifestó la escritora.

“Ernesto no es sólo un actor, sino que sabe cómo vincularse con su comunidad, con la gente que lo va a ver al teatro, con sus vecinos. Es un ejemplo humano como persona, como laburante, como artista y como padre”, expresó Ana.
“La de este fin de semana serán dos noches de disfrute y de encuentro. Dos noches para celebrar, para festejar”, cerró.
Un legado para no olvidar
Suárez se volvió un referente en distintos países de Latinoamérica, como Perú, donde también formó escuela y donde, como en Mendoza, es considerado un imprescindible referente como actor y director.
A lo largo de su carrera creó compañías como Teatro El Taller, otro enorme gestante de artistas. Lo mismo que la compañía De Sol a Sol. Además, ha sido multipremiado y distinguido como Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Mendoza. El Instituto Nacional del Teatro (INT), por su parte, lo incluyó en la lista de los 20 imprescindibles del teatro argentino.

En cine tuvo distintas participaciones, pero el país se maravilló con la actuación en la película Camino a la paz, que coprotagonizó con Rodrigo de la Serna, quien quedó maravillado por su trabajo y personalidad.

