El “efecto Bad Bunny” rompió récords fuera del escenario: las búsquedas para aprender español en EE. UU. escalaron hasta las 63.000 diarias, un salto del 178% respecto a la media. Antes del Super Bowl, el tráfico ya había subido un 89%, pero la presentación del artista en el medio tiempo terminó de consolidar un fenómeno que siguió creciendo en los días posteriores.

Según un informe, Bad Bunny no sólo protagonizó uno de los shows más comentados del evento deportivo más visto del planeta, sino que se convirtió en el primer artista hispanohablante en encabezar el espectáculo de medio tiempo, mientras que millones de espectadores escucharon español en prime time, sin traducciones ni concesiones y, para muchos, fue el primer contacto real con el idioma a esa escala.

Los datos se desprenden de un estudio de una plataforma global de aprendizaje y, lo que comenzó como un espectáculo musical, se transformó, en cuestión de horas, en un fenómeno cultural y educativo, ya que, de acuerdo con el estudio, este impulso podría traducirse en hasta 737.000 nuevos estadounidenses explorando recursos formales para aprender español, un aumento estimado del 200% vinculado directamente a un único momento cultural.

El show, que fue bautizado en redes como “Benitobowl”, estuvo cargado de símbolos culturales: campos de caña de azúcar, mesas de dominó, instrumentos tradicionales puertorriqueños y escenas de la vida cotidiana.