El famoso rancho Neverland, en el que vivió Michael Jackson desde 1987 y hasta el 2005, continúa siendo una de las propiedades más famosas y más complicadas de vender a día de hoy, casi siete años después de su fallecimiento. Pese a las numerosas ocasiones en las que se ha sacado a subasta, ningún inversor parece haberse interesado por él. Y es que su precio de 100 millones de dólares, según informó The Wall Street Journal, no está al alcance de cualquiera.

 

La leyenda del pop fue obligada a vender la propiedad por 22,5 millones de dólares antes de su muerte, una cantidad cinco veces menor a la fijada ahora por los nuevos propietarios, la empresa de inversiones Colony Capital, para su venta.

El rancho Neverland, bautizado así por el artista en referencia al “país de nunca jamás” de Peter Pan y ahora llamado Sycamore Valley Ranch, es una impresionante propiedad de 1.300 hectáreas que llegó a albergar un zoo y un parque de atracciones, zonas ahora desmanteladas por los propietarios de la finca. No obstante, aún conserva más de 20 edificaciones, incluyendo la vivienda principal, de 1.100 metros cuadrados, seis dormitorios, dos casas para invitados, una cancha de baloncesto, pista de tenis y un cine con capacidad para 50 personas. Además, el terreno cuenta con dos lagunas y una línea de ferrocarril interna con estación propia.