La relación entre Griselda Siciliani y Luciano Castro quedó en el centro de la escena luego de que, en los últimos días, se filtraran audios enviados por el actor a una joven durante un viaje a Madrid, en pleno vínculo con la actriz. La exposición mediática derivó en una crisis que ambos tuvieron que afrontar.
Castro fue quien dio el primer paso. Reconoció la infidelidad, pidió perdón y expuso su arrepentimiento en entrevistas televisivas: “Me angustió haber desilusionado a la persona que más amo en mi vida”, afirmó, y admitió que el episodio “bastardeó a la pareja” y lo dejó en un lugar de profunda vergüenza.
Siciliani también rompió el silencio. Confirmó el engaño y expresó su incomodidad por la exposición, al reconocer que le hubiera gustado no escuchar los audios que se viralizaron. Sin embargo, tras esas declaraciones, eligió no seguir alimentando el tema y dio una señal concreta de distancia.

La actriz dejó de seguir a Castro en redes sociales, decisión que el actor replicó poco después. El gesto fue advertido por la periodista Karina Iavícoli y se interpretó como una forma de marcar un límite tras haber hablado del tema.
Castro, además, cerró los comentarios en su último posteo, lo que impidió la interacción de los usuarios y reforzó la idea de repliegue frente a la tormenta mediática.
Si bien desde el entorno de la pareja aseguraron que continuaban juntos y que la infidelidad no significó una ruptura, el vínculo quedó expuesto como pocas veces. La viralización de los audios, en los que el actor imitó un acento español, colocó a ambos bajo una lupa constante.
