Casa Tía es uno de los comercios que están presentes en el imaginario colectivo de generaciones de argentinos que recorrieron sus góndolas.

Francisco de Narváez, hoy flamante dueño de WalMart, ya que se impuso ante la oferta de COTO para quedarse con la cadena norteamericana, cuenta siempre que comenzó ordenando cajas en las tiendas de su abuelo.

La herencia de De Narváez con Casa Tía viene por línea materna. Los Steuer habían comenzado en el rubro en Praga en la ex Checoslovaquia bajo el nombre de Teta, para homenajear a la figura de la tía, emblemática en toda familia. El negocio, que se expandió a Rumania y Yugoslavia, llegó a América Latina tras el éxodo de la familia a causa de la Segunda Guerra Mundial, llegando a Argentina, Ecuador, Perú y Uruguay ya no como Teta sino como Casa Tía.

La inauguración de la primera de las tiendas en Buenos Aires fue en el año 1946.

Al conocerse la compra de Wallmart por De Narvaez, muchos especualan con la vuelta de la mítica marca “Casa Tía”.