Vivien Weiqi contó el dramático momento que le tocó vivir en las redes sociales, cuando recorría junto a su pequeño hijo el City Square Mall, un concurrido centro comercial de Singapur, el pasado 3 de febrero. Cuando vio el área de juegos, el niño se llenó de emoción y le pidió a su madre que lo acompañe.

Ella no estaba convencida, pero accedió. Una vez allí, el menor entró corriendo a un enorme pelotero. Ella se vio obligada a seguirlo. Pensó que no había ningún riesgo, pero se equivocó.

El video que muestra a la mujer asomando las manos del océano de bolas de plástico, y moviéndolas frenéticamente para pedir ayuda, fue registrado por su empleada doméstica, que los había acompañado. Fue ella quien la rescató.

“Fue la experiencia más aterradora de mi vida”, aseguró.