Este viernes Radio de Cuyo le brindó a sus oyentes una extensa y fructífera entrevista con el escritor argentino Osvaldo Bayer. El “maestro” recordó su experiencia personal con la dictadura militar que lo obligó a irse a Alemania, la quema de libros, los derechos humanos y la situación actual del país. No se privó de hablar del Bicentenario y de afirmar que “lo veo muy bien y con un gran debate histórico”. Sin embargo, afirmó que hay que seguir luchando por más democratización en nuestras instituciones.

Asimismo, el escritor resaltó que en el Bicentenario se recuerda la palabra libertad después de haber tenido tantas dictaduras militares “que culminaron con esa que hizo desaparecer a tantas personas”. Tras recordar el episodio en el que los militares quemaron muchos de sus libros, Bayer dijo que ahora está frente a un nuevo ambiente “que pocas veces yo he vivido”.

En la misma línea, el ensayista señaló que tras vivir 14 gobiernos de facto es capaz de percibir un ambiente de agresividad por parte de ciertos políticos que “en otra época provocó un golpe militar”. De esta manera, reafirma que los militares están con una gran debilidad y que no han tomado nuevamente el país “porque no tienen el poder de antes, de lo contrario los poderes económicos ya hubiesen recurrido a los ellos”.

En cuanto al rol de la oposición, considera válido que se expresen contra aquello que no les gusta, “pero están utilizando un tono muy delirante cuando en realidad hay que hacer una defensa de las instituciones”. Asimismo, se refirió a ciertos grupos de medios de comunicación como es el caso de Clarín y afirmó que “es un disparate leer las tapas de este diario todos los días” donde se afirma que “todo está absolutamente mal”.

En este marco, se encargó de hacer un paralelismo entre el país democrático de la década del 80 con la llegada al Gobierno del ex presidente radical, Raúl Alfonsín, y el país que vivimos hoy en el umbral del ya mencionado Bicentenario. Señaló que en materia de derechos humanos “estamos mucho mejor, porque hoy hay criminales como Videla que están en la cárcel”, y no dejó de destacar el museo que se levantó en la Escuela de la Armada (ESMA), lugar donde se torturaba a los presos de la dictadura.

No obstante, dijo que sobre el derecho democrático de las personas “estamos para seguir luchando” y consideró inadmisible la “todavía” existencia de villas miseria que, en ciertos lugares, cobran cada vez más mayor magnitud.