Una mujer fue disfrazada de jirafa a un hospital ubicado en la ciudad de Luzhou, provincia china de Sichuan, para evitar contraer coronavirus.
La razón por la que acudió a este particular vestuario fue porque no pudo conseguir un barbijo y entonces decidió cubrirse el cuerpo entero con un disfraz.
De manera indefectible debía acudir al nosocomio antes de que estallara el brote del virus. Desde entonces, ella asumió la responsabilidad de comprar los remedios.

Debido a la creciente demanda de barbijos, que los médicos recomiendan cambiar con regularidad, los ciudadanos chinos realizan grandes esfuerzos por conseguirlas y así poder evitar el contagio.
El brote ya se cobró la vida de 1.524 personas en ese país. Asimismo, la mujer reveló que “no hay ni una mascarilla disponible a la venta”.
