¿Estamos tan mal con la gripe A que muchos se van del país? Ahí tiene el caso de la presidenta que se fue para Centroamérica porque le gusta meterse en Honduras. ¿La habrán revisado en Washington y en El Salvador adonde estuvo?¿O habrá bajado del avión con barbijo? Pero bueno, es un sistema, estar alejado suficientemente de Argentina es un buen remedio para combatir la gripe H1N1, o sea la gripe empate: H1 N1.

   Sin ir más cerca, aquí en Mendoza hemos tenido algunos casos de gente que optó por el mismo sistema, claro que con algún grado más de compromiso, porque el Titular de la OSEP, nada menos que el titular de la OSEP, se fue a algún lugar con mar, no se sabe si al Caribe o al Caribe; el titular de Planificación del gobierno se fue a Barcelona –algunos dicen que a comprar alcohol en gel porque acá no lo conseguía, en Barcelona es más común–, pero no sólo eso, el subsecretario de Planificación se fue a Bélgica, tal vez en busca de barbijos porque los que aquí venden son de segunda marca.

   Sería muy bueno que todos pudiéramos hacer lo mismo, quiero decir que cada argentino ante el advenimiento de una pandemia en nuestro país pueda agarrar un avión e ir a pasar unos días al exterior hasta que pase el pico más bravo. A ver, muchachos, yo sé que los habitantes de este país pueden transitar libremente por nuestro territorio e, inclusive, salir de él las veces que se les de la gana, pero hay una situación que se llama oportunidad, es decir, el momento en que lo hacen, y otra que se llama sentido común, es decir, eso que nos dice simplemente lo que está bien o está mal con sólo revisar nuestra conciencia.

  Y más, perteneciendo a áreas sensibles en la lucha en la que estamos todos empeñados. A no ser que hayan ido a tomar cursos sobre cómo combatir la influenza, en ese caso bueno, estaría todo justificado, pero no creo, che. Dicen algunos que se fueron por cuestiones personales. Y claro que sí, cuando uno se va a algún lado llevando a su propia persona es una cuestión personal. Veremos cómo termina esta historia de viajeros en época de crisis. En fin, funcionario que huye sirve para otra pandemia.