Un par de colegas que fueron a diferentes recitales el fin de semana se sorprendieron cuando los cuidacoches les advirtieron de que debían abonar $100. Aunque no pagaron al llegar, se quedaron masticando la bronca por el monto. Y, cuando volvieron al auto y sacaron la billetera, volvieron a preguntar y se les dibujó una sonrisa. Les cobraron $50.